Anuncian la liberación de 3.000 niños soldado

Un grupo armado liberará a 3.000 niños soldado en Sudán del Sur, según ha informado Unicef, que, junto a sus aliados, ha logrado esta desmovilización. El primer grupo, de 280 niños, fue liberado este martes en el pueblo de Gumuruk, al este del país, y entregado a la ONG. Los demás menores serán liberados de forma gradual a lo largo del próximo mes.

A través de un comunicado, la organización informó que los niños, reclutados por la Facción Cobra del Ejército Democrático de Sudán del Sur (SSDA), tienen entre 11 y 17 años, y muchos de ellos no han acudido nunca a la escuela. En el último año 12.000 niños fueron reclutados como soldados por fuerzas y grupos armados en Sudán del Sur.

“Estos niños se han visto obligados a hacer y ver cosas que ningún niño debería experimentar jamás”, señaló el representante de Unicef en Sudán del Sur, Jonathan Veitch, quien añadió que “la liberación de miles de niños requiere de una respuesta masiva para proporcionar el apoyo y la protección que estos niños necesitan para comenzar a reconstruir sus vidas”.

Los menores entregaron sus armas y uniformes en una ceremonia supervisada por la Comisión Nacional para el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración de Sudán del Sur y la Facción Cobra, con el apoyo de la ONG. Unicef reseñó que los niños liberados están recibiendo apoyo mediante servicios básicos de salud y protección, así como alimentos, agua y ropa con el objetivo de ayudarles a prepararse para regresar con sus familias. Asimismo, se están estableciendo programas de apoyo psicológico y de asesoramiento. “El éxito de la reintegración de estos niños en sus comunidades depende de una respuesta coordinada y oportuna para satisfacer sus necesidades inmediatas y a largo plazo. Estos programas requieren importantes recursos”, afirmó Veitch, quien recordó que la organización trabaja para localizar y reunir a los menores con sus familias.

Fuente: teinteresa.es

Asesinan a cinco periodistas en Sudán del Sur

El ataque se produjo el pasado domingo en el estado de Bahr al Ghazal Occidental, cuando los hombres armados emboscaron un convoy de dos vehículos y asesinaron a once personas, incluidos los periodistas, que trabajaban todos para medios del país.

(27.01.2015) La ONG, con sede en Nueva York, condenó el ataque y pidió a las autoridades de Sudán del Sur que busquen a los atacantes y los lleven ante la justicia.

El representante del CPJ en el este de África, Tom Rhodes, dijo que “el asesinato de cinco periodistas es un ataque devastador para las ya atormentadas corporaciones de prensa en Sudán del Sur”.

“Urgimos a las autoridades de Bahr al Ghazal Occidental a hacer lo máximo posible para identificar los criminales y llevarlos ante la justicia, y para asegurar que los periodistas puedan hacer su trabajo de una manera segura”, agregó.

Algunos individuos sobrevivieron a la emboscada en el convoy, en el que también viajaba el comisario del condado de Raja, James Marodama Benjamin, que volvía a su región tras visitar familias de personas asesinadas en otro ataque del pasado 22 de enero.

El CPJ desconoce el motivo por el cual los asaltantes dispararon a los vehículos.

Según el portavoz del ejército de Sudán del Sur, Phillip Aguer, los rebeldes están detrás del ataque, mientras que el gobernador del estado, Rizic Zachariah, aseguró que los criminales forman parte del grupo rebelde liderado por el ex vicepresidente Riek Machar.

La organización advierte que la libertad de prensa en Sudán del Sur se ha deteriorado desde que el país se independizó en 2011.

Las fuerzas de seguridad del Gobierno del país asaltaron y cerraron muchos medios de comunicación en Yuba en 2014, según el CPJ, y periodistas locales les alertaron que temían cubrir temas escabrosos y preferían optar por la autocensura.

Sudán del Sur, de mayoría cristiana y animista, se independizó de Sudán, de mayoría musulmana, en julio de 2011 bajo el acuerdo de paz firmado en 2005 que puso fin a décadas de guerra civil.

Fuente: ultimahora.com

“No más iglesias en Sudán” es la política de su gobierno

Los cristianos de Sudán han reaccionado con una mezcla de enojo y sorpresa tras conocer la semana pasada que el gobierno no permitirá la construcción de nuevas iglesias.

El ministro Abdullah Shalil declaró el pasado sábado en el país ya existían suficientes iglesias y por lo tanto cualquier petición para construir nuevos lugares de culto sería rechazada.

Kori El Ramli, secretario general del Concilio de Iglesias de Sudán ha manifestado que este anuncio se ha producido justo después de la demolición de una iglesia en Jartum el pasado 30 de junio. Los miembros de esta iglesia fueron notificados un día previo que debían desalojar la iglesia pues al día siguiente sería demolida y hasta la fecha las autoridades gubernamentales no han aclarado los motivos del derribo.

El Ramli ha acotado que la población cristiana en Sudán está en un proceso de crecimiento y que por lo tanto la necesidad de iglesias en ese país es una realidad.

“Queremos que el gobierno ceda nuevas parcelas para que podamos construir nuevas iglesias”, declaró El Ramli en el programa radial “Focus on Africa” ​​de la BBC.

“Somos ciudadanos y la Constitución dice que hay libertad de religión y de culto y por ello estamos reclamando nuestros derechos”.

Por otro lado y dada la situación el Concilio de Iglesias realizó una reunión para hablar de este tema pero fue interrumpido por oficiales gubernamentales que alegaban que se estaba haciendo proselistismo en esa reunión.

Por la incertidumbre que se está generando en el país en relación a la libertad de culto, algunos creyentes tienen temor para asistir a los servicios religiosos.

Después de la demomolición del templo, “La iglesia está inundada con terror”, según ha señalado el creyente Dabanga Jartum. “No nos sentimos seguros cuando oramos”.

Este año la libertad religiosa de Sudán se ha convertido en un tema internacional tras la detención de Meriam Ibrahim que fue condenada a muerte por apostasía. Su sentencia fue anulada en apelación, y se está a la espera de que se le permita viajar a los Estados Unidos, pais donde reside su esposo.

http://www.entrecristianos.com

Golpearon a periodista en Sudán por apoyar a Israel

(21.07.2014) Un editor jefe de Al-Tayar, un periódico de Sudán, quien recientemente llamó a su país a forjar lazos con Israel, fue golpeado hasta quedar inconsciente por hombres armados que irrumpieron en la sala de prensa.

El ataque contra Osman Mirghani por varios hombres armados se llevó a cabo al final de un día que se difundieron por la televisión desgarradoras imágenes de los habitantes de Gaza muertos en los enfrentamientos con Israel. Hace unos días atrás, Mirghani había ido en la televisión local y pidió al gobierno islamista de Sudán normalizar las relaciones con Israel.

El periódico Al-Tayar, que sigue una orientación islámica reformista, ha sido cerrado por publicar artículos críticos de la corrupción del gobierno. El 5 de julio, agentes de seguridad nacional incautaron tirada de Al-Tayar, una medida común en Sudán contra las publicaciones críticas.

El periodista sudanés Faisal Mohammed Salih comunicó desde el hospital donde Mirghani yacía inconsciente, que “comenzaron a golpearlo en la cabeza y las piernas, utilizando pistolas y palos.”

Salih dijo que los pistoleros ordenaron luego a los periodistas que se acuesten en el piso. Recogieron todos los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles. Cortaron todas las conexiones de la computadora, antes de pegar a Mirghani en su oficina.

Sudán se clasifica entre los últimos lugares en el Índice Mundial 2013 de Libertad de Prensa, elaborado por Reporteros sin Fronteras.

http://www.aurora-israel.co.il

Los niños famélicos de Sudán del Sur hacen vislumbrar la hambruna

Sudán del Sur (Reuters) – El aumento del número de niños famélicos que llegan al centro de alimentos de Leer, una polvorienta localidad tomada por los rebeldes en Unidad, un estado rico en petróleo de Sudán del Sur, está incrementando los temores de que la nación más nueva del mundo esté al borde de la hambruna.

Las existencias de alimentos están reduciéndose en las regiones del norte del país, asoladas por el conflicto, según los trabajadores de ayuda, y el inicio de la temporada de lluvias ha reducido las esperanzas de que los agricultores de subsistencia que se han visto desplazados en Sudán del Sur planten suficientes cultivos para poder alimentarse.

El país tiene el tamaño de Francia, pero apenas cuenta con carreteras asfaltadas y Naciones Unidas y los organismos humanitarios tienen dificultades para proporcionar ayuda en las regiones remotas. Incluso los envíos por avión están reduciéndose ya que la lluvia inunda las sucias carreteras que actúan a modo de pista de aterrizaje.

Los organismos de ayuda dicen que Sudán del Sur, que obtuvo la independencia de Sudán en 2011 tras décadas de conflicto, podría encaminarse a la peor hambruna desde la que afectó a Etiopía en 1984.

La organización Médicos Sin Fronteras dijo que había tratado a unos 1.800 niños malnutridos en su centro de alimentos de Leer desde mediados de mayo. En 2013 trató a 2.300 niños durante todo el año.

En los centros de alimentos de los organismos de ayuda, las madres que buscan ayuda médica para sus niños esqueléticos cuentas historias desgarradoras de su vida en zonas agrestes, donde sólo pueden buscar frutos o raíces.

“Huimos y nos ocultamos durante meses sin comida”, dijo una mujer que huyó de los combates en la región de Leer. “Comíamos bayas y raíces de plantas”.

Su hijo de tres años pesa apenas dos kilos por su aguda desnutrición, cuando un niño sano del país normalmente pesaría 10-12 kilogramos, según un pediatra en Juba.

Las Naciones Unidas han advertido durante meses que se vislumbra la hambruna si no se pone fin a los combates que surgieron a mediados de diciembre entre el Gobierno y los rebeldes. Más de un tercio de los aproximadamente 11 millones de habitantes del país podrían estar al borde de la hambruna para final de año, según responsables de la ONU.

Los organismos de ayuda, que dicen que hay escasez de fondos para abordar la crisis, se quejan de que los trabajos se han visto dificultados por los soldados rebeldes y gubernamentales, que han saqueado vehículos y tiendas de alimentos.

“Perdimos nuestros nueve coches”, dijo Sabrina Sharmin, coordinadora en funciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), en declaraciones en Leer la semana pasada. “El envío (de suministros) desde la pista de aterrizaje a nuestro complejo es difícil; estamos usando carros tirados por burros”.

La oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) dijo que organismos de ayuda en Leer estaban tratando más de 1.000 casos de desnutrición infantil cada mes. Antes de que surgiera la violencia en diciembre, había unos 40 al mes.

Diplomáticos occidentales dicen que la hambruna que se vislumbra es “realizada por el hombre” y evitable. Pero esperan que miles de personas mueran y que buena parte del país sufra ya que ni el presidente, Salva Kiir, ni el líder rebelde, Riek Machar, parecen dispuestos a cerrar un acuerdo de paz duradero.

AUMENTO DEL PRECIO DE LOS ALIMENTOS

Sudán del Sur está situado sobre las terceras mayores reservas de petróleo de África, y Estados Unidos y otros países occidentales que lo apoyaron alabaron la independencia de Sudán hace tres años como un logro en política exterior.

Pero las revueltas políticas y el conflicto amenaza con sumir de nuevo al país en el mismo ciclo de guerra y miseria que afectó a su pueblo cuando aún era parte de Sudán y los rebeldes combatían al Gobierno de Jartum.

Al menos 10.000 personas han muerto y más de un millón se han visto desplazadas desde que surgieron los combates entre facciones militares rivales en diciembre. La inversión extranjera ha caído y el coste de la guerra ha incapacitado el presupuesto del Gobierno.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU declaró la hambruna en la región en 2008 por la sequía. La hambruna se define como una desnutrición aguda que supera el 30 por ciento de la población y cuando las muertes superan dos personas por cada 10.000 habitantes cada día, entre otros criterios.

Un tercio de Sudán del Sur afronta hambruna al agravarse el conflicto

OSLO (Reuters) – Más de un tercio de la población de Sudán del Sur, cuatro millones de personas, estarán al borde de la hambruna hacia finales de año al agravarse el conflicto en el país de más reciente creación del mundo, dijeron el martes responsables de la ONU.

Los enfrentamientos entre insurgentes y fuerzas gubernamentales han hecho mella en los mercados de alimentos y forzado a la población a abandonar su ganado y tierras, dijeron los expertos en ayuda.

“Estamos perdiendo tiempo. Los agricultores deberían plantar sus cultivos ahora”, dijo Valerie Amos, jefa de ayuda de las Naciones Unidas, en una conferencia de donantes en Oslo.

“Si no lo hacen, y si los pastores no pueden dirigirse con su ganado a zonas de pasto, la población se quedará sin comida”, añadió.

La violencia surgió en este país productor de petróleo en diciembre tras una prolongada lucha de poder entre el presidente, Salva Kiir, y su segundo, el destituido Riek Machar.

Kiir dijo a la BBC que “la población civil va a afrontar una de las peores hambrunas de las que hemos sido testigos en Sudán del Sur” y apeló a Machar para que pusiera fin al conflicto.

“Tenemos que frenar estos combates, para salvar vidas”, dijo Kiir en una entrevista, difundida en primer lugar el lunes, añadiendo que debería permitirse que la ayuda llegue a los civiles.

Ambas partes han culpado a la otra de violar los dos acuerdos de alto el fuego firmados desde que surgió el conflicto a mediados de diciembre.

Miles de personas han muerto en la creciente violencia étnica, que enfrenta a los dinka de Kiir con los nuer de Machar. Los dos hombres, bajo presión regional y occidental para acabar con el conflicto, firmaron un alto el fuego a principios de este mes.

Pero, al igual que el primer acuerdo de enero, el último se rompió rápidamente, y la directora ejecutiva adjunta del Programa Mundial de Alimentos, Elisabeth Rasmusson, dijo a Reuters que había sido informada de enfrentamientos en la localidad de Malakal el lunes por la noche.

Malakal, capital de una de las principales regiones productoras de petróleo, ha sido uno de los puntos candentes durante buena parte del conflicto.

“Creo que para final de año, 1,5 millones de personas estarán desplazadas internamente, 850.000 serán refugiados y cuatro millones estarán al borde de la hambruna”, dijo Toby Lanzer, coordinador humanitario de la ONU en Sudán del Sur, a Reuters en el aparte de una conferencia.

Sudán del Sur se independizó de Sudán en 2011. Los combates han recortado la producción de crudo, vital para su economía.

Responsables oficiales de la ONU en Oslo dijeron que necesitaban 1.800 millones de dólares en ayuda, por encima de la cifra anterior de 1.300 millones de dólares.

El martes, donantes entre los que están Estados Unidos, Reino Unido y Noruega, acordaron dar más de 600 millones de dólares, por encima de los 536 millones de dólares ya prometidos.

La violencia ha interrumpido la plantación de sorgo, maíz y cacahuetes, y forzado a los pastores a abandonar a sus animales o llevarlos a zonas con pobre pasto, según las autoridades.

“Todo ello coloca una tremenda presión en los sustentos”, dijo Lanzer. “El principal mensaje que recibo de los sudaneses del sur es ‘dadme un mes de paz para poder plantar y cuidar de mi ganado'”, dijo.

Por Gwladys Fouche

En Sudán del Sur sigue propagándose el cólera

Los casos de cólera siguen aumentando con rapidez en Sudán del Sur después de detectarse el brote la pasada semana y ya se han registrado tres víctimas mortales, informó UNICEF.

Desde que surgieron los primeros casos en la capital, Juba, hace cuatro días, más de 130 personas están recibiendo tratamiento contra ese mal y entre ellas hay docenas de niños.

Además, se han confirmado casos nuevos en dos estados adicionales, los de Jonglei y Alto Nilo.

“El cólera pone aún más presión sobre los más vulnerables, cuya salud ya está muy deteriorada a causa de la crisis nutricional”, manifestó el representante de UNICEF en ese país, Jonathan Veitch, en un comunicado.

Este Fondo de la ONU ya alertó a comienzos de año de los riesgos de un brote de cólera en Sudán del Sur, a causa de la masificación de los campamentos y de otras zonas de acogida de desplazados por la violencia.

Tras detectarse los primeros casos, UNICEF ha ayudado a establecer un centro de tratamiento en el hospital de Juba y está suministrando medicinas y equipaminto para la protección contra el contagio, entre otras medidas destinadas a controlar la propagación.

UNICEF también ha advertido de que, si no se remedia la crisis alimentaria con prontitud, hasta 50.000 menores de cinco años podrían morir. Además, precisó que necesita 10 millones de dólares con urgencia para poder seguir adelante con sus labores más básicas y también para detener el cólera.

Por otra parte, la Misión de la ONU en ese país, la UNMISS informó este lunes que la situación es de relativa calma, aunque se han escuchado disparos esporádicos en diversas zonas.

Casi 85.000 civiles desplazados por la violencia están refugiados en bases de la UNMISS esparcidas por todo el país, mientras persisten las limitaciones de movimientos y el acoso al personal de Naciones Unidas.

http://informaria.com

Sudán del Sur puede enfrentarse a la peor hambruna mundial

Según cita el portal Care2.com al representante especial del secretario general adjunto de la Misión de la ONU en Sudán del Sur, Toby Lanzer, los dos próximos meses son cruciales para el país más joven del mundo y requerirían unos 230 millones de dólares en ayuda internacional. Si esto no se hace de forma rápida, el país africano se encontraría al borde de la peor epidemia de hambre en África desde la década de 1980, cuando centenares de miles de etíopes murieron a causa de la inanición.

A conclusiones similares llegaron los jefes de organismos de las Naciones Unidas como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) durante sus visitas a los campos y pueblos de desplazados y refugiados de Sudán del Sur.

De acuerdo con la ONU, casi un tercio de los 10,8 millones habitantes de Sudán del Sur se enfrentan a la inanición de manera inminente. Si estas evaluaciones son correctas, hay de tiempo hasta dentro de poco más de un mes antes de que termine la crucial temporada de siembra y empiecen las lluvias, que complicarán el acceso humanitario a las comunidades remotas. Entonces ya será demasiado tarde para implementar cualquier tipo de medida.

Según los especialistas, los problemas del país son complejos y tienen múltiples facetas. Sin embargo, el factor principal de la crisis es la fuerte ola de violencia tribal que comenzó a mediados de diciembre de 2013 y que prácticamente ha detenido la producción agrícola y ha desplazado de sus tierras a 800.000 personas. Y eso teniendo en cuenta que el acceso a los recursos en el país ya era escaso.

Aunque el esfuerzo para restaurar el equilibrio debe hacerse tanto a nivel político como a través de la ayuda humanitaria, la cuestión más urgente es el dinero. Los funcionarios de la ONU creen que otras crisis, como la siria, están desviando el presupuesto de Sudán del Sur, que ha recibido solo un tercio de los 1.270 millones de dólares que se asignaron al país para el 2014.