Dos fotos para Tres Historias de Coraje

Tres historias de coraje, basadas en hechos reales

IMG_6606-La primera historia trata del camino que recorre una abuela por amor a su nieta. Un camino personal que se transforma desde la sumisión y el miedo a la enorme aventura de dejar su casa y su pueblo para que su nieta Tshela pueda recibir educación. En ese camino también la abuela crece y se desarrolla hasta unos extremos que sólo el amor hace posibles.

 

La segunda historia narra el camino que recorre una adolescente para alcanzar la libertad. Kalubi huye de su casa para evitar IMG_6572-que su padre la obligue a casarse con un hombre al que ella no quiere. Una decisión que no habría sido posible sin el recuerdo de su prima Germaine, que visitó el pueblo cuando Kalubi era una niña y cuya manera de vivir sembró en ella la semilla de otra vida posible. Y en el camino hacia la libertad, esa semilla florecerá no solo para Kalubi sino también para todos los suyos.

La tercera historia relata el camino que recorre un hombre por amor a su mujer. Kasongo ama a Mujinga, pero cuando ésta decide que quiere ser costurera y ganar dinero por sí misma, siglos y siglos de historia se levantan entre ellos: la historia triste de los hombres antiguos, dueños absolutos de unas mujeres que no les amaban. Es un abismo que sólo puede salvarse mirándose en los ojos del otro. José, el amigo de Kasongo, le ayudará a dirigir su mirada.

Aquí puedes descargar o ver el contenido del libro

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CONGO, TRES HISTORIAS DE CORAJE, en Badajoz

Con esta actividad hemos querido “despertar el interés” entre niños y niñas. Y “acercarles” a la realidad que viven muchas mujeres en el Congo, con el principal objetivo de “fomentar valores” como son la solidaridad y la igualdad de género…

Representantes de 13 países se han reunido en la ciudad de Goma, provincia de Kivu Norte, para aplicar un convenio de paz en la República Democrática de Congo y la Región de los Grandes Lagos. – See more at: http://www.mundonegro.com/mnd/22-05-2014/busca-paz-republica-democratica-congo#sthash.rSmVrPd0.dpuf

Además de unirnos a la celebración del Día de África y apoyar la nueva fase de la Campaña “África cuestión de vida, cuestión debida”

Nota: Confiamos en que los Representantes de 13 países reunidos ayer en la ciudad de Goma, provincia de Kivu Norte, para aplicar un convenio de paz en la República Democrática de Congo y la Región de los Grandes Lagos lo saquen adelante.

Representantes de 13 países se han reunido en la ciudad de Goma, provincia de Kivu Norte, para aplicar un convenio de paz en la República Democrática de Congo y la Región de los Grandes Lagos. – See more at: http://www.mundonegro.com/mnd/22-05-2014/busca-paz-republica-democratica-congo#sthash.rSmVrPd0.dpuf
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EEUU se suma a ola de transparencia en industrias extractivas

WASHINGTON, 26 mar 2014 (IPS) – En un inusual consenso, el gobierno, el sector privado y la sociedad civil de Estados Unidos celebran la adhesión inicial de este país a una importante iniciativa mundial por la transparencia y la responsabilidad de las industrias extractivas.

La Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en inglés) aceptó la semana pasada la postulación de Estados Unidos para sumarse como “país candidato” a  la agrupación.

De este modo, Estados Unidos se convirtió en el primer miembro del Grupo de los Ocho (G-8) países más poderosos en integrarse formalmente a la EITI.

La iniciativa ahora está conformada por 26 estados que adhieren plenamente a sus estándares, mientras que otros 18 tienen estatus de candidatos.

La EITI, que desde hace una década tiene su sede en Oslo, promueve una serie de estándares mundiales para los sectores petrolero, gasífero y minero que buscan reducir la corrupción y promover la buena gobernanza.

Sus proponentes sostienen que la participación de Estados Unidos pone de relieve una tendencia mundial cada vez más firme hacia la transparencia, particularmente en las industrias extractivas.

“Esto es apenas otra parte de la tendencia a la transparencia, un reconocimiento de que esta información es importante no solo para los inversores, sino también para los países en los que opera la industria y para las comunidades que comparten su ambiente con minas y perforaciones”, señaló Paul Bugala, miembro del panel que redactó la postulación de Estados Unidos a la EITI y analista de Calvert Investments, una firma socialmente responsable.

“Llegó a su fin la época en que era fácil acceder a los recursos. Ahora los operadores tienen que adentrarse más en la tierra y corren más riesgos. Si los inversores no tienen información sobre los pagos que se realizan en el proyecto, se está andando a ciegas”, dijo a IPS.

La EITI ofrece igual voz a delegados de gobiernos, de la industria y de la sociedad civil, y la postulación de Estados Unidos fue impulsada y aprobada por una amplia representación de cada uno de estos sectores.

“La industria del petróleo y el gas trabaja con organizaciones de la sociedad civil y gobiernos desde hace una década a través de la EITI, para promover la transparencia de pagos en varios países”, dijo la semana pasada a una revista de comercio Stephen Comstock, del American Petroleum Institute (API), un grupo de presión industrial.

“La expansión de este esfuerzo a Estados Unidos le dará a los ciudadanos de ese país una nueva perspectiva sobre las significativas ganancias y el impacto económico de la exploración y la producción”, señaló.

Información de los proyectos

Básicamente, los estándares de la EITI establecen que gobiernos y empresas deben informar periódicamente las regalías y ganancias derivadas de la extracción de recursos naturales. La idea es que estos reportes paralelos permitan una fácil comprensión del dinero que se les puede estar debiendo a las comunidades locales, y dónde puede originarse cualquier discrepancia.

En su postulación, Estados Unidos propone ir más allá e incluir también fuentes renovables de energía y minerales adicionales. En 2013, el gobierno Washington recaudó unos 14.000 millones de dólares de empresas involucradas en la extracción de recursos naturales, la segunda mayor fuente de ingresos del país.

Sin embargo, los críticos sostienen que los mecanismos de responsabilidad interna son muy opacos.

“La clase de información que está disponible para el público es acumulativa, rastreable solo por año, estado y por algunas materias primas”, dijo Mia Steinle, coordinadora de la sociedad civil de la EITI para Estados Unidos e investigadora en el Project on Government Oversight (POGO), una organización de vigilancia, en diálogo con IPS.

“Las comunidades carboneras, por ejemplo, no pueden saber si efectivamente están recibiendo el dinero que les debe pagar el gobierno federal. Sin embargo, si la comunidad tuviera información a nivel de proyecto cuando una industria quiere trabajar con ella, sus miembros podrían tomar una decisión considerando si el proyecto anterior valió la pena o no”, explicó.

Empoderar al público con esos datos es, por supuesto, de particular importancia en los países en desarrollo, donde los contratos extractivos a menudo se firman entre empresas poderosas y gobiernos que muchas veces ignoran los intereses locales.

La EITI podría verse fortalecida con legislaciones aún pendientes de aprobación en Estados Unidos y en la Unión Europea.

Frente a la presión del bloque europeo, la británica Tullow Oil se convirtió el martes 24 en la primera empresa perforadora en presentar informes de pagos a nivel de proyecto en cada país en el que opera.

“La medida de Tullow muestra que las empresas petroleras mundiales pueden revelar ese tipo de información con un bajo costo y sin temor a daños competitivos”, dijo Ian Gary, gerente de políticas en la filial estadounidense de Oxfam.

Esto demuestra que “algunas empresas petroleras y mineras deciden seguir, en vez de combatir, la tendencia mundial hacia la transparencia”, añadió.

1504 pendiente

Mientras la UE avanza hacia la implementación el año próximo de su Directiva de Responsabilidad, un conjunto de requisitos de transparencia, una regulación similar en Estados Unidos continúa estancada en medio de litigios legales.

La iniciativa de transparencia estadounidense conocida como Sección 1504 se convirtió en ley en 2010, pero desde entonces su implementación se vio retrasada por la presión de la industria.

El año pasado, una disposición basada en la Sección 1504 requirió revelar todos los pagos hechos por empresas extractivas registradas en Estados Unidos a gobiernos extranjeros, pero fue revocada en tribunales.

Ahora los activistas esperan que la candidatura de Estados Unidos a la EITI estimule al principal regulador, la Comisión de Bonos y Valores (SEC, por sus siglas en inglés), en su trabajo de volver a redactar la regulación.

“El nuevo estándar de la EITI… exige que la empresa y el proyecto informen plenamente al público. Esto es lo que la SEC propuso en su regulación de 2012”, dijo Jana Morgan, coordinadora de Publish What You Pay USA (publica lo que pagas), entrevistada por IPS.

Es llamativo que la Sección 1504 fue impugnada en los tribunales por el American Petroleum Institute, grupo que ayudó a redactar la postulación de Estados Unidos a la EITI.

Steinle, de POGO, señaló que los debates de EITI entre representantes de la sociedad civil, la industria y el gobierno fueron sorprendentemente fructíferos.

“Es muy útil y poderoso para esos tres sectores estar cara a cara en este tipo de discusiones. Hemos derribado muchas murallas, simplemente juntando a gente que normalmente nunca hablaría entre sí”, dijo.

“Mientras otros países se comprometen con la EITI o con iniciativas similares, es muy importante que ahora Estados Unidos esté siguiendo estos buenos ejemplos internacionales. Es de esperar que esto ayude a sentar un ejemplo para aquellos países que todavía no están a bordo”, agregó.

Ahora Estados Unidos tendrá tres años para hacer que sus reportes se alineen con el estándar de la EITI. Funcionarios estadounidenses dicen que planean presentar su primer informe en 2015.

África amasa una nueva fortuna descomunal en petróleo y minerales, pero no llega a los pobres

“Aunque las inversiones extranjeras directas muestran cierto declive en todo el mundo, en África aumentaron cinco por ciento”, dijo a IPS el experto en asuntos económicos Ken Ogwang, de la Alianza del Sector Privado en Kenia (Kepsa), integrada por unas 60 empresas.

Desde 2012, Kenia viene descubriendo depósitos minerales como el yacimiento de niobio -un elemento que forma parte de las codiciadas tierras raras-, valuado en 62.400 millones de dólares.

El hallazgo en el condado de Kwale hizo de esa zona del extremo sur del país uno de los cinco principales sitios de depósitos de tierras raras, y puso a Kenia en un mercado por mucho tiempo dominado por China.

En 2012, se hallaron yacimientos de 600 millones de barriles de petróleo en el condado de Turkana, una de las regiones más pobres en el noroeste keniata.

El 15 de enero se supo de otros dos depósitos que elevan las reservas estimadas a 1.000 millones de barriles de crudo.

Pero Kenia, potencia económica del oriente africano, no es la única nación que ha hecho nuevos hallazgos minerales.

“El auge de descubrimientos mineros en países como Níger, Sierra Leona y Zambia atraerá miles de millones de inversiones extranjeras directas. Lo mismo pasará en países como Mozambique, Tanzania y Uganda por los hallazgos de petróleo”, dijo Antony Mokaya, de la Kenya Land Alliance, una red local de organizaciones no gubernamentales que promueven reformas agrarias, entrevistado por IPS.

El año pasado, tanto Uganda como Mozambique descubrieron petróleo. En 2006 se encontró el equivalente a unos 2.000 millones de barriles de crudo en el occidente de Uganda, pero el hallazgo de 2013 llevó los depósitos totales de ese país a 3.500 millones de barriles.

El primer descubrimiento de crudo en Mozambique, también en 2013, se estima en 200 millones de barriles.

Ogwang arguye que estos hechos determinarán que en breve los países africanos dominen la lista de las 15 economías de más rápido crecimiento en el mundo.

“Más países africanos -y entre ellos Kenia es un ejemplo modélico en África oriental- favorecen ahora una economía de mercado altamente competitiva y un sistema más liberal” , señaló.

“En este sistema, el mercado se rige por la oferta y la demanda, con muy pocas restricciones para los actores. (Es) un entorno favorable para los inversores extranjeros”, dijo, refiriéndose a la industria local de la telefonía celular, dominada por empresas internacionales que aprovechan políticas regulatorias laxas.

Comercio vía teléfonos móviles “En consecuencia, el crecimiento de este sector es fenomenal. En los primeros 11 meses de 2013, las transacciones monetarias a través de teléfonos móviles ascendieron a 19.500 millones de dólares, un monto superior al presupuesto del Estado, de 18.400 millones de dólares”, agregó.

Ogwang apunta que los países africanos fortalecen cada vez más sus asociaciones con el oriente.

Estadísticas de las Perspectivas Económicas para África muestran que China es el mayor destino de las exportaciones africanas, representando la cuarta parte de todas las ventas al exterior.

El comercio con Brasil, Rusia, India y China -que junto con Sudáfrica conforman el bloque económico conocido como BRICS- alcanza a 144.000 millones de dólares y representa ahora 36 por ciento de las exportaciones de África, mientras en 2012 llegaba apenas a nueve por ciento.

En comparación, el intercambio de África con la Unión Europea y Estados Unidos juntos totaliza 148.000 millones de dólares.

Pero Terry Mutsvanga, director de la Coalición Contra la Corrupción de Zimbabwe, advierte que, para que estos recursos enriquezcan a sus pueblos, África tendrá que controlar a sus políticos corruptos.

Según el Banco Mundial, en este continente viven algunas de las personas más pobres del mundo. Uno de cada dos africanos vive en la pobreza extrema.

“Si África no hace frente al cáncer de la corrupción política que infesta al continente y le roba los ingresos de los recursos minerales por políticos corruptos que reciben sobornos de los inversores… el continente continuará con los peores niveles de pobreza del mundo”, dijo Mutsvanga a IPS.

El analista económico independiente Jameson Gatawa, de Zimbabwe, dijo a IPS que “los negocios turbios en la minería de diamantes y otros minerales han alimentado la pobreza. Los ricos se están volviendo más ricos y, los pobres, más pobres”.

Sarudzai Mutavara, una viuda de 54 años que vive en medio de los yacimientos de diamantes de Marange, en el oeste de Zimbabwe, es una prueba viva.

“Aquí la riqueza de los diamantes no ayudó en modo alguno a cambiar nuestras vidas para mejor, sino para peor, pues nos hemos sumido aún más en la pobreza”, dijo Mutavara a IPS.

Zimbabwe es uno de los 10 principales productores de diamantes del mundo. Pero seis de cada 10 hogares de este país de 13 millones de habitantes son indigentes, según un informe de 2013 de la Agencia Nacional de Estadísticas.

La República Democrática del Congo es otro país rico en diamantes. Se estima que su riqueza mineral ronda los billones de dólares. Pero, según la Organización de las Naciones Unidas, alrededor de 75 por ciento de su población vive bajo la línea de pobreza.

Más de la mitad de esas personas no tienen agua potable ni atención básica a la salud. Tres de cada 10 niñas y niños están mal alimentados y hasta 20 por ciento de ellos morirán alrededor de los cinco años.

Ogwang cree que los mejores años económicos de África están por venir. Pero está por verse si la fabulosa riqueza que yace en este territorio beneficiará algún día a millones de personas como Mutavara. IPS

Destrucción de los bosques primarios de África Central

Aunque el documento en cuestión es bastante pobre, participaremos porque Barcelona se ha destacado siempre por ir por delante en la introducción de criterios ambientales en la contratación pública, lo que comúnmente se llama compra verde. Hace ya 11 años, en 2003, expusimos públicamente que el Ayuntamiento de Barcelona era cómplice de la destrucción de los bosques primarios de África Central, tras una investigación en la que encontramos madera de Camerún, procedente de talas ilegales, en los almacenes de los Servicios Funerarios municipales.

Para denunciar este hecho, en mayo de 2003 organizamos una comitiva fúnebre desde el barco Rainbow Warrior, atracado en el  Puerto de Barcelona, hasta la Plaza de Sant Jaume, donde se encuentra el ayuntamiento. La comitiva portaba un ataúd con la réplica de peluche del famoso gorila “Copito de Nieve”, un genuino gorila albino originario de África Central (de la misma región que la madera ilegal) y que fue durante muchos años el icono del Zoo de Barcelona. Greenpeace se anticipó unos meses a este desenlace, ya que el gorila albino falleció en noviembre de 2003.

Esta denuncia no fue la única, también señalamos, en aquellos días, a un importador de madera que traía “madera de conflicto”, enormes troncos procedentes de Liberia donde la madera era moneda de cambio para comprar diamantes y armas. Todas estas denuncias provocaron un movimiento municipal interesado en la inclusión de los productos forestales en las políticas de compra pública verde. Barcelona fue de las primeras ciudades en sumarse a la compra sostenible de madera.

También aquel mismo año, 2003, la Unión Europea aprobó un plan, FLEGT se llamaba, que puso en marcha diversas iniciativas para apoyar a los países productores de madera a mejorar la gobernanza y el cumplimiento de la leyes forestales. Fruto de ese plan, el año pasado, diez años después, entró en vigor en todos los países, también en España, la ley de madera, legislación que obliga a los importadores de madera a evaluar a sus proveedores y a conocer al detalle su cadena de suministro para evitar la introducción de madera ilegal dentro de las fronteras europeas.

Pero seguimos igual. Los países europeos, incluido España, no está aplicando la legislación y es público y notorio que la autoridad competente en esta materia no está realizando ninguna evaluación del cumplimiento de la ley a los operadores en el mercado de la madera.  Y, como hemos demostrado recientemente en el Puerto de Caen (Francia), madera procedente de contextos de ilegalidad y corrupción entra todavía en la Unión Europea. La legislación de madera no se cumple y la madera sigue entrando.

Barcelona tiene ahora una guía para elegir de manera sostenible la madera para su mobiliario urbano. Pero en dicha guía no se habla apenas de la madera ilegal, no se relaciona la actividad forestal con la deforestación tropical y se olvida hablar del alto riesgo que supone utilizar maderas procedentes de países como Brasil o la República Democrática del Congo.

Diez años después del funeral de Copito de Nieve, la sensación que nos queda es que hemos avanzado poco.

Miguel Ángel Soto, @NanquiSoto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace

http://www.greenpeace.org

Francia no quiere quedarse atrás

La operación que Francia planea llevar a cabo en la República Centroafricana forma parte de “una rivalidad inter-imperialista entre Francia y Estados Unidos en busca de control sobre el África poscolonial”.

(07.12.2013) Así se expresa en declaraciones a RT Abayomi Azikiwe, editor del portal ‘Pan-African News Wire’, que subraya que hay que tener en cuenta que esta no es la primera vez que Francia interviene en los asuntos de la República de África Central o de otras antiguas colonias francesas en el continente africano. A su juicio, la operación anunciada esta semana por el presidente François Hollande es algo que ha sido anticipado desde hace varios meses y –agrega– en este punto Francia se siente muy segura, ya que cuenta con el respaldo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Según, Azikiwe una intervención no es la respuesta al problema. “No creo que Francia tenga la capacidad de normalizar la situación en el interior de la República Centroafricana”, expresa.

Asimismo, opina que, en realidad, “Francia no está interesada en ayudar a sus antiguas colonias, sino en perseguir sus propios intereses económicos, políticos y estratégicos”, por un lado, y en competir con el papel de Estados Unidos en el continente africano, por otro.

“EE.UU. ha intervenido ampliamente en los últimos años en África, en numerosos países”, sostiene, recordando que existe el Mando África de Estados Unidos (AFRICOM), que cuenta con miles de soldados en estos momentos involucrados en las operaciones en todo el continente, tanto en África Occidental, como en África Oriental. “Francia no quiere quedarse fuera de esta nueva disputa por África”, destaca.

Azikiwe dice que es importante tener en cuenta que la República Centroafricana dispone de importantes recursos estratégicos como oro, diamantes y uranio, que son esenciales para el sistema económico internacional en general, por lo que se trata de una competencia entre Francia y EE.UU. por el control sobre África.

En esa misma línea se expresa Simon Tisdall, columnista especializado en política internacional del periódico ‘The Guardian’. “Los franceses llegaron a fin de establecer una autoridad y algunos intereses nacionales en las áreas donde solían ejercer como potencia colonial”, dice. Al mismo tiempo, advierte que tales acciones suponen un riesgo muy alto, ya que “es más fácil entrar que salir”. A su juicio, una vez allí, después de desplegar tropas, eso requiere enviar luego más soldados y recursos materiales y el conflicto se intensificará, como pasó en Malí.

 

actualidad.rt.com

La lucha por el control de las reservas naturales de África

Los enfrentamientos tribales de la última semana en la región de Turkana, norte de Kenia, vuelven a situar en el horizonte mediático la lucha por el control de las reservas naturales que sufre el continente africano a nivel local.

El pasado lunes, dos miembros de la tribu pokot fueron asesinados en la localidad de Lorokon, presuntamente, a manos de la etnia rival turkana. Con posterioridad, el primer grupo se replegó para poner cerco a la aldea.

«Entendemos que de 600 a 900 residentes fueron rodeados por un grupo de hombres armados (pokot) cercano a los 150», reconoce la Cruz Roja keniana.

Para la organización, «la actual crisis no es nueva». Éste es un conflicto basado en los recursos -que incluyen (la lucha por el control de) la tierra, el agua, el ganado y la política- y hasta que éstas cuestiones no se aborden, «el problema no va a desaparecer». No obstante, el Gobierno local ha negado que la situación «sea tan mala».

Ya en septiembre de 2012, un enfrentamiento similar entre la tribu pokomo (en su mayoría, agricultores) y la etnia orma (pastores seminómadas) por el acceso a la tierra y acuíferos dejaba cerca de 116 fallecidos el delta del río Tana, al este de Kenia,

Sin embargo, el futuro a largo plazo tampoco invita al optimismo. En 2030, el 47 por ciento de la población mundial vivirá en áreas de alta conflictividad hídrica, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo. Así que el negocio de aquellos encaminados a dilapidar soluciones tampoco es menor.

Éste es el caso de los enfrentamientos entre pastores de la etnia fulani (musulmanes) y los agricultores berom (cristianos y animistas) en Nigeria. Pese a que se trata de una lucha por la posesión de la tierra que nada tiene que ver con ninguna yihad global, grupos integristas como Boko Haram avivan un conflicto religioso y tribal que, desde 1999, ha dejado 12.000 muertos al noreste del país.

O en Sudán del Sur, donde los enfrentamientos entre los lou nuer y los murle por el control de las cabezas de ganado dejaron, solo en 2011, más de 4.000 muertos principalmente en los Estados de Jonglei y Upper Nile («curiosamente» en disputa con su vecino norteño).

«La lucha por el agua y las zonas de pastoreo sigue siendo el motor primordial de los conflictos regionales», advertía en 2009 el «think-tank» británico Overseas Development Institute, quien denunciaba la marginación política que sufren estas comunidades en el Cuerno de África.

En este sentido, el pasado año, un informe de la organización Grain denunciaba la lucha abierta por un elemento que resulta cada vez más preciado: el agua. En él, se mostraba cómo la cuenca del Nilo, económica, ecológica y políticamente frágil, ahora es el blanco de una nueva oleada de proyectos agrícolas a gran escala. Y la primera interrogante que debía ser contestada es si hay suficiente agua para hacer esto.

Acaparamiento de agua

Siguiendo esta tendencia, un reciente estudio de la Universidad de Virginia y la Universidad Politécnica de Milán denunciaba cómo el fenómeno de acaparamiento de agua se ha intensificado en el últimos cuatro años debido, en gran parte, al aumento en 2007-08 del precio de los alimentos.

«En menos de una década, las tasas de la tierra y el acaparamiento de agua han aumentado dramáticamente», reconocía Paolo D’Odorico, coautor del estudio.

Para el analista, «incluso solo una fracción de los recursos acaparados sería suficiente para reducir, sustancialmente, la desnutrición que afecta a algunos de estos países que ceden sus tierras».

De igual modo, D’Odorico advertía que países como Sudán y Tanzania tienen el potencial de convertirse en los nuevos «graneros» globales. Claro está, sin influencia positiva para su población local.

Ya en su obra «World on the Edge», el activista estadounidense Lester Brown relata cómo, en 2009, Arabia Saudí recibió su primer cargamento de arroz producido en tierras de Etiopía. Todo ello, a pesar de que el Programa Mundial de Alimentos se veía obligado entonces a alimentar a cinco millones de etíopes.

El nuevo paradigma ha provocado no pocas tensiones. En abril de 2012, un grupo armado atacó las instalaciones de la compañía Saudi Star Development Company en la región etíope de Gambela (propiedad del millonario árabe Mohamed al Amoudi y que se sirve del río Alwero para regar sus plantaciones), dejando cinco personas muertas. Los motivos parecían claros: la comunidad local Anuak había pescado y cultivado en estas riberas durante siglos.

Ahora, se encuentra sumida en una crisis alimentaria sin precedentes.

http://www.abc.es

África: la tragedia de un continente

Los yacimientos más importantes de la humanidad están en el continente africano, de allí partió el Homo Erectus para poblar otros continentes. Ahora, los descendientes de nuestros antepasados son víctimas de un sistema económico que los convierte en fugitivos de sus tierras.

Hace más de 500 años, África fue el mayor vivero de hombres y mujeres. Las colonias americanas se nutrieron de mano de obra esclava del continente: españoles, portugueses e ingleses los necesitaban para trabajar las tierras conquistadas por la fuerza. Se les cazaba como alimañas y se les metía, contra su voluntad, en grandes barcos que les transportaban hacia un cruel destino. Por aquel entonces, no querían salir de sus tierras porque ellas les ofrecían los recursos necesarios para vivir, pero entonces, África era una gran reserva de esclavos para los colonizadores del Nuevo Mundo.

Primero fue un continente expoliado de hombres y mujeres. Después, argumentado el estado salvaje o semisalvaje de sus gentes, en el siglo XIX los europeos invadieron tierras africanas. África fue repartida entre las naciones colonizadoras y el tratado de Berlín (1885) lo selló. Y el saqueo quedó legalizado. Se hicieron con los gobiernos poniendo a gobernantes títeres, para hacerse con los recursos existentes en sus tierras.

Hoy, la tragedia del continente continúa. La población africana se muere de hambre, de enfermedades endémicas, de SIDA, además de ser víctimas de guerras territoriales. Las descolonizaciones no tuvieron en cuenta las situaciones fronterizas anteriores y dejaron a los pueblos embarcados en guerras eternas; los gobernantes corruptos y dependientes económicamente hicieron el resto.

El desigual acceso a la alimentación hace que más de 1000 millones de personas sigan pasando hambre en el mundo; y una gran parte es del continente africano. Cuando estos desdichados mueren, los años vividos se han desarrollado entre la desnutrición y las enfermedades. En 1996, La Cumbre Mundial sobre Alimentación, con un gran alarde propagandístico, se comprometió a atenuar el hambre del mundo, pero el camino es largo y las intenciones se quedan cada vez más cortas. En veinte años, se propusieron reducir a la mitad los hambrientos del mundo; 22 millones cada año. Pero nada más lejos de la realidad; solo se han reducido 6 millones al año. La desnutrición en África, extremada en los niños, alcanza cifras espeluznantes; nacen desnutridos y las posibilidades de mejorar sus vidas son casi imposibles.

Pero hay más. En la cumbre de los países más desarrollados (G-8) de Génova del 2001, a la que fue invitada la FAO, se confirmó que el objetivo que debía cumplirse para reducir el hambre en el mundo consistía en desarrollar los recursos agrícolas de los países pobres; grandes conclusiones, para graves problemas. En ese sentido, el G-8 se comprometió a transferir tecnología dando prioridad a África y al sur de Asia, aunque no se concretaron las facilidades para que ello fuese posible, sin que la deuda les elevase más el agua al cuello. El hambre no espera: genera desnutrición, enfermedades y finalmente mata.

A través del tiempo, los hombres siempre actuaron igual. Los más aventureros, los que no se resignan a esperar en el ancho corredor de la muerte deciden emigrar. Esperan que otros continentes maten su hambre y su angustia. Los africanos miran el mar Mediterráneo e imaginan que al otro lado está la solución, pero ya ni eso les queda.

La tragedia persiste. Las mafias de tráfico humano se aprovechan de las necesidades de sus congéneres. En el mejor de los casos, los saquean, los embarcan y les dejan tirados en las costas. En el peor, sus cuerpos aparecen flotando sobre las aguas. Pero las mafias no son las únicas culpables de todos los cadáveres que nos lanza el mar. También los son las leyes injustas que facilitan todo tipo de tránsito económico, pero lo dificultan a los seres humanos: hombres y mujeres que se ven obligados a emigrar porque sus países de origen no les ofrecen las mínimas garantías de subsistencia, a pesar de que la Declaración de Derechos Humanos lo establece.

Hoy, cuando los africanos siguen arribando, muertos o vivos, a las costas europeas más cercanas, los partidos más conservadores siguen hablando de leyes y poniendo trabas a la vida de los inmigrantes. Pretende obviar una situación tan compleja como trágica con frases grandilocuentes que ocultan los antecedentes y las consecuencias. Ocultan la verdadera salida, que no es otra que atajar las condiciones de vida que mueven a hombres y mujeres a abandonar sus tierras. La lucha contra el hambre debe moverse en el campo de la cooperación norte-sur, pero desde políticas activas, de leyes comerciales justas que faciliten el desarrollo humano con dignidad en sus lugares de origen. Pero lejos de esto, los poderes económicos han convertido el continente Africano en tierra de promisión para las trasnacionales, con la pasividad, cuando no complicidad, del poder político.

http://www.nuevatribuna.es