Nanas del baobab, por Andrea Sala

Este precioso libro – musical recopilartorio, nos invita a viajar por algunos países del África occidental y central, como son por ejemplo Senegal, Mauritania, Guinea-Conakri, Mali, Burkina, Camerún, Centroáfrica, Togo, R.D.C. o Ruanda.

Las cancioncitas infantiles recrean las tiernas nanas, juegos cantados o juegos ritmicos de estos países y están interpretadas por niños, mamás, músicos y griots en diez idiomas diferentes (peul, kinyarwanda, lingala, kikongo, bambara, wolof, sängö, soninke, susu, bamena y mina). Además sus letras han sido transcritas y traducidas al español y al final del libro aparece un pequeño anexo en el que se describen los orígenes e incluso explican la forma de cómo gesticular o tocar los instrumentas en cada una.

El libro, además cuenta con hermosas ilustraciones que tienen una gran calidad artística y parecen realizadas con gran delicadeza y fantasía.

Autor: Chantal Grosléziat (recopilación), Élodie Nouhen (ilustraciones), Paul Mindy (dirección musical)

Título: Canciones infantiles y nanas del baobab: el África negra en 30 canciones infantiles.

Editorial: Kókinos

Año de publicación: 2005

Descripción: 57 p., ilustraciones a color; 28 cm + 1 disco (CD)

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Millones de seres humanos

El sistema de los ríos representa la mayor diversidad biológica y la más intensa actividad humana. A consecuencia de décadas de explotación de los ríos construyendo grandes pantanos, la canalización hacia otros lugares y la polución nuestros ríos y toda la vida que contienen está en estado de crisis. Los grandes pantanos inundan tierras que son productivas, fragmentan el hábitat de ellas, aísla a las especies y corta los caminos de la emigración. Reducen el agua y los sedimentos discurren a tierras más bajas y cambian la naturaleza del estuario del rio en donde muchas especies de peces se desarrollan.

Estos cambios están creando crisis en la seguridad alimentaria de aquellos que dependen de comida silvestre y en los ríos que riegan las tierras de cultivo y dan bebida a los animales. Los ríos sanos son una fuente de vida para nuestro planeta. No podemos prescindir de los servicios que nos dan y no podemos reemplazarlos. Proteger hoy día a nuestros ríos es una póliza de seguros que todos necesitamos ante un cambio de clima futuro.

Un ejemplo de ello es uno de los ríos que está teniendo ya un futuro muy incierto:

El rio Zambeze

Por Rudo Sanyanga

La vida en Sudáfrica se midió durante milenios a través del reflujo y flujo del gran rio Zambeze. Todos los años las aguas del rio se derraman dentro de grandes proporciones de tierra, regando sus cosechas, reavivando sus plantas que dan de comer a los animales y producen la vida silvestre, además deposita sedimentos nutritivos en las costas para los arboles mangles y hace posible la vida a innumerables especies. Durante la estación seca sostiene y hace posible el mercado de las gambas.. Durante siglos la gente del Zambeze fue la más segura en toda Sudáfrica.

Hoy día el antiguo ciclo de la corriente del Zambeze ha sido limitado por los colosales pantanos del Kariba Tezhi y Cahora Bassa. Más de 30 millos de personas de ocho países dependen del rio para sus necesidades básicas, pero el impacto de los pantanos y los usos competitivos del rio están comenzando a debilitar su habilidad de proveer para todos.. Las comunidades del medio especialmente de Tonga, que fueron resituadas para la construcción del pantano Kariba en los años 1950 ahora dependen la mayoría de los años de ayuda de alimentos para poder sobrevivir incluidos los de buenas estaciones de lluvias. Para esta gente la construcción del pantano les supuso un coste muy alto. La promesa sobre el crecimiento regional y local que vendría a través de la producción del agua se ha quedado en un sueño. Este año la población de Tonga que supone un 40% de los 1.2 millones totales de Zimbabwe necesita ayuda alimentaria.

Los pantanos del Zambeze han afectado malamente el valle bajo del Zambeze en Mozambique.

Igualmente la gente del bajo Zambeze también necesita comida esta estación para poder llegar hasta la próxima cosecha, debido a las inseguridades del clima. La presente cosecha y también partes del lecho del Zambeze han sido afectada por las inundaciones de grandes lluvias en el Norte de Mozambique al igual que por las continuas descargas de los pantanos Kariba y Cahora Bassa que han destruido sus cosechas y algunas infraestructuras. Los cambios de los ríos que surcan más abajo del pantano Cahora Bassa han afectado a cientos de miles de hogares y diezmado el Delta del Zambezi que como hemos dicho es uno del más productivo eco sistemas en África. Debido a la falta de las variaciones en el curso del rio que se producen en las distintas estaciones las productivas y antiguas pescaderias han declinado completamente. Las poblaciones del búfalo Cape, conejos de agua, de cañaverales, cebra y el hipopótamo ha descendido más del 95% puesto que las secas llanuras están abiertas a la caza ilegal comercial.

En la actualidad un grupo de científicos sociales y ambientales están trabajando para promover la recuperación del sistema del bajo Zambeze a través de mejorar las descargas de los pantanos. Existe un interés oficial en ello pero al mismo tiempo también existe más presión para desarrollar nuevos pantanos en el rio, incluyendo el de Mphanda Nkuwa en Mozambique. Los responsables a nivel nacional, regional e internacional muestran una exuberancia irracional cuando se trata de desarrollar el rio mucho más: The Southern African Pool posee cerca de 11 billones de dólares en valor para nuevos pantanos hidráulicos bajo la manga, y grandes planes de proyectos de irrigación en la diversificación del rio. Esto combinado con los impactos del cambio climático supone que el rio Zambeze y sus gentes se encuentren enfrentándose a malos tiempos.

Traducido por Amparo Cuesta , Fundacion Sur

Impacto de las políticas neoliberales en la salud

Las políticas internacionales son responsables del debilitamiento de los sistemas de salud.

En el transcurso de los tres últimos decenios, las políticas internacionales de salud y de ayuda a África han sido desastrosas para la distribución de los cuidados sanitarios y el acceso universal a la atención sanitaria. Las políticas internacionales de salud han desembocado en una atención cara, para los ricos, y en servicios fragmentados e ineficaces para los pobres. El resultado es que amplios segmentos de la población siguen padeciendo sufrimientos y empobrecimiento.

Una mirada a la historia de la ayuda internacional a la salud puede ayudarnos a comprender lo que sucede hoy. En los años 1950-1960, las políticas de ayuda a la salud orientadas a África se focalizaban en el control de las enfermedades. La metrópoli no contemplaba el acceso a la atención sanitaria como una prioridad. En 1978, una nueva estrategia – cuidados de salud primarios (SSP) – fue aprobada en la Conferencia de Alma Alta. Promovía una atención global y la participación de la comunidad en los servicios públicos. Este concepto provocó graves confrontaciones entre la OMS y las sociedades multinacionales a propósito de la sustitución de la leche materna y de medicamentos esenciales.

Desde entonces, la “estrategia de cuidados de salud primarios” de 1978 de la OMS pasó a segundo plano tras la retirada de la contribución de los EEUU al presupuesto de la OMS en 1985. Ello causó el retorno a las estrategias de programas verticales de los años 1950 para los países en desarrollo. Un año después de la Conferencia de Alma Alta había argumentos a favor de una reducción de la extensión de la atención primaria hacia el control de 4 o 5 enfermedades; una estrategia llamada “cuidados sanitarios primarios selectivo”. La Fundación Rockefeller y la UNICEF declararon que el sector público debería ser selectivo en los servicios ofertados. Los profesionales criticaron esta política “selectiva” argumentando que la atención global, que incluía también como objetivo el control de esas mismas enfermedades a la vez que ofrecía un acceso a la atención sanitaria en general, acarreaba el mismo coste que los cuidados sanitarios selectivos. Pero, no lograron modificar la política de los EEUU, que inmediatamente fue apoyada por el Banco Mundial. El Banco Mundial rechazó como no pertinente “la provisión de cuidados globales de salud en los servicios públicos”. Muchos intelectuales apoyaron esta perspectiva neoliberal. Diversas publicaciones dibujaron la atención sanitaria pública como ineficaz. Estas “instrucciones científicas” promovían la privatización de la atención sanitaria separando el adquiriente (paciente) del suministrador (hospitales, centros de salud); la gestión autónoma de los hospitales públicos; servicios sub-contratados; iniciativas privadas de financiación. Las instituciones financieras (FMI, BM, etc.), los donantes y las agencias de ayuda bilateral condicionaban sus préstamos a la aceptación de limitar la distribución de la atención al control de las enfermedades (lo que se llama “jerarquización de prioridades”). Los gobiernos africanos debían aceptarlo.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) reforzó la privatización de los cuidados sanitarios y abrió el mercado de la salud de los países en desarrollo a las industrias occidentales de atención sanitaria. En 1995, el acuerdo WTO-GATT sobre el comercio y los servicios impidió a los gobiernos firmantes que ofrecieran bienes y servicios subsidiados en el sector de la salud en el que hay una demanda de mercado. La asistencia internacional al desarrollo (donantes) estableció alianzas con el sector privado, que recibió una parte de la ayuda. La mayoría de estas alianzas eran partenariados publico-privado específicos para una enfermedad, llamados “iniciativas globales de salud”. En 2004, de 79 iniciativas, al menos 20 eran partenariados para vacunas, medicamentos, etc. Actualmente, más de 100 PPP han comenzado docenas de programas de control de enfermedades a nivel mundial. La proporción de asistencia al desarrollo desembolsada vía iniciativas globales de salud ha aumentado enormemente a lo largo del último decenio, como la asistencia total al desarrollo en el sector de la salud en su conjunto, de más de 6 mil millones de dólares US en 1999 a 16,7 en 2006. El crecimiento más rápido ha sido el de la financiación de programas contra el VIH/SIDA, que pasó de 1,5 mil millones 2002 a 8,3 en 2006. Ello ha desplazado la porción de la asistencia al desarrollo en el sector de la atención primaria que ha descendido de un 25% al 15% en el mismo periodo. El resultado de toda esta “generosidad” es el debilitamiento de los sistemas nacionales de salud necesarios para dar una respuesta eficaz a la atención sanitaria y a la prevención de todas las enfermedades.

Los grandes donantes están creando sistemas específicos para el sida y otras enfermedades que están en competición para trabajadores de la salud, comparten la misma infraestructura, piden un trabajo suplementario al personal público (exigencia de informes) y drenan recursos esenciales. Los programas de las Iniciativas globales de salud, gestionados verticalmente, tienen la capacidad de minar los sistemas de atención sanitaria de la población y, en consecuencia, agrandan la falta de equidad en el ámbito de la salud.

La reforma neoliberal en África

Estas políticas neoliberales han contribuido a la pérdida de las posibilidades de acceso a la atención sanitaria y han hacho más grave y profundo el problema de la satisfacción de unas necesidades humanas fundamentales, que tienen que ver con la vida y la muerte, de las poblaciones vulnerables. Algunos efectos de estas políticas en África son:

1. Recortes en los presupuestos de salud e introducción del pago por parte del usuario. En los años 1980 y 1990, los programas de ajuste estructural (PAS) culminaron en recortes en los presupuesto del sector sanitario y en la introducción del pago de honorarios por los servicios médicos. La reducción de los gastos por parte del gobierno en el ámbito sanitario limitó aún más las escasas opciones de atención sanitaria de los pobres. El resultado fue que los pobres no accedían a tratamientos sanitarios. Las consecuencias trágicas de los PAS en el terreno sanitario se hacen sentir aún hoy día.

2. Limitación de los servicios públicos comunes, orientados únicamente a los pobres, por lo que la separación entre ricos y pobres aumenta, debilitando los servicios públicos y el sistema de salud.

3. Reducción del espacio del bien común limitando la atención sanitaria al control de cierto número de enfermedades, excluyendo los determinantes sociales de la salud. Siendo como eran sobre todo suministradores, los gobiernos se han convertido en simples “intendentes” que dirigen reglamentariamente la atención sanitaria y la supervisan. La focalización en el control de las enfermedades ha sobrecargado ha ocupado la primera línea. Programas de control de enfermedades financiados por países occidentales representan un mercado para el desarrollo de nuevos productos de las sociedades farmacéuticas que no tenían intereses en un mercado público de salud que ofrece sobre todo medicamentos genéricos y esenciales.

4. Privatización de los servicios de salud y autonomía de la gestión del hospital. La transferencia de la atención sanitaria desde el sector público al privado con fines lucrativos está en el corazón de la política neoliberal. Hasta se intenta que el dinero público financie la atención sanitaria privada. Suministradores de servicios extranjeros apuntan a los sectores rentables o a los de rentas elevadas. La privatización acrecienta la desigualdad de acceso a la sanidad, al favorecer a quienes tienen recursos para pagarse los cuidados sanitarios. La privatización favorece el drenaje de recursos humanos, del personal profesional, del sector público al privado, debilitando aún más el sistema nacional de salud.

5. La liberalización de los servicios de salud significa que las sociedades extranjeras son tratadas como sociedades locales y que los gobiernos dejen de controlar el sector. GATS (liberalización de los servicios) pretende que los gobiernos no ofrezcan servicios subsidiados. El sector público debe entrar en competición con el privado. La liberalización de los servicios está en marcha en África. Sociedades internacionales de atención sanitaria que buscan oportunidades de acceso a otros mercados hacen presión sobre los gobiernos a favor de la liberalización del sector sanitario. GATS es una puerta de entrada para ellas.

6. Comercialización de los cuidados sanitarios. Se está desarrollando un mercado de cuidados de salud, equipamientos médicos, medicinas. Fundaciones caritativas y ONG son utilizadas a menudo como medios para privatizar y hacer que el mercado madure. Se trata de un mercado creciente y atractivo, así como de una oportunidad de inversión para actores privados, dado que la clase media creciente es capaz de pagarse los servicios sanitarios.

7. Ayuda privada extranjera: partenariados público-privado (PPP). Donantes han establecido PPP para enfermedades específicas en las que el sector privado es llamado Iniciativas globales de salud. Han absorbido una gran parte de la ayuda internacional extranjera.

8. El reforzamiento de los derechos de propiedad intelectual (DPI) (patentes, derechos de aduana, exclusividad de datos, etc.) en los acuerdos comerciales constituye una barrera para el acceso a medicamentos genéricos baratos y de calidad. Como la mayoría de los servicios de salud son pagados por el bolsillo del paciente, los precios de los medicamentos son un factor crucial para determinar el nivel de la atención sanitaria. El sistema actual de patentes retrasa la competencia entre los productores de genéricos baratos, aumentando los precios de medicamentos en una media de 40 a 80%. El precio elevado limita la capacidad de los gobiernos y de los pobres para pagarlos, debilitando en consecuencia los sistemas de salud. Además, una protección creciente de los derechos de propiedad impide también que los países en desarrollo establezcan su propia industria farmacéutica.

9. Límite o ahogo del control y de la reglamentación por parte del Estado. La desreglamentación de la salud impide a los países africanos proteger sus servicios de salud, dando plenos poderes a las sociedades a la vez que limita la intervención del Estado. 10. Persuasión de los méritos de esta política. Un “enfoque científico dudoso” esta al servicio de estas políticas de las que sacan provechos las sociedades e instituciones internacionales. Profesores presentados como “consejeros científicos al servicio de la privatización han descrito la atención sanitaria pública como ineficaz, burocratizada y pasiva y han promovido la privatización de la atención sanitaria, disponiendo para ello de todos los medios de publicidad y propaganda.

Consecuencias de esta política para África

África no alcanzará de aquí al año 2015 ninguno de los Objetivos del Milenio en lo relativo a la atención sanitaria.

La limitación de los servicios públicos sanitarios a un número limitado de enfermedades ha sido un fracaso, incluso en el caso de esas enfermedades como el VIH/SIDA que han recibido cuantiosas inversiones. El número de adultos que tiene VIH/SIDA es estable desde 2.000: 33 millones. Pero cada año hay 2,7 millones de nuevas infecciones (2007). La incidencia de la tuberculosis en África ha aumentado un 47% de 1990 a 2007.

En África, el 48% (cerca de la mitad de la población) no tiene acceso a medicamentos esenciales; netamente por debajo de los objetivos fijados para 2010 (100%), y estamos ya en 2012.

La autonomía de la gestión de los hospitales conduce a reservar los cuidados sanitarios hospitalarios al 20% de los pacientes que constituyen la clase media.

Despilfarro de dinero y de personal a causa de la burocratización de la ayuda internacional.

ONG y otras organizaciones “sin ánimo de lucro” han sido utilizadas, a veces sin que ellas tuvieran conciencia de ello, como etapa intermedia entre el servicio público y la privatización completa de la atención sanitaria, contribuyendo así al mercado de la atención sanitaria. Los gastos derivados de la atención sanitaria son la causa primera de la caída de las familias en la pobreza (tanto en África como en el resto del mundo).

¿Qué puede hacerse para reforzar los sistemas de salud?

Luchas contra la privatización de la financiación de la atención sanitaria en nuestro propio país y en el mundo entero. Oponerse a la comercialización de los servicios públicos, incluyendo en ellos la salud. Participar en el desarrollo de servicios de salud no comercializados con un objetivo social. Trabajar en el desarrollo de sistemas de salud locales e integrados. Participar en organismos profesionales y socio-políticos que se preocupan por la equidad en el acceso a la atención sanitaria.

Desarrollar puentes entre la comunidad académica y organizaciones socio-políticas preocupadas por el aspecto social de los servicios sanitarios.

Luchar por la investigación y educación sanitaria desligada de intereses privados.

Contribuir al desarrollo del profesionalismo en las universidades que actualmente está minado por cierto “cientifismo” al servicio de sociedades privadas.

Begoña Iñarra

AFRICA EUROPE FAITH AND JUSTICE NETWORK. RESEAU FOI ET JUSTICE AFRIQUE EUROPE

FORUM d’ACTION, nº58, mars 2012. (Traducido del francés por Ramón Arozarena)

África ante la Educación

Foro de la Educación en su número 14, correspondiente al año 2012 publicó un monográfico titulado “África ante la Educación” en el que una serie de especialistas, algunos de ellos colaboradores de Fundación Sur, bajo la coordinación del profesor Ramón Aguadero analizan este importante tema.

DESCARGA EL DOCUMENTO, AQUÍ

Un peligro para África

(14.01.2013).- El informador especial de la ONU en materia de “seguridad alimentaria”: Olivier De Schutter afirmó el 30.10.12 que el acaparamiento de los mares significa una amenaza tan grande para la autosuficiencia alimenticia en África, como lo es el acaparamiento de tierras.

El consumo de pescado en África es de 9 kg por habitante, mientras que en Europa llega a 30 kilos por persona.

Los pesqueros industriales extranjeros arrastran la mayor cantidad de pescado, dejando a los pescadores tradicionales, una cantidad insuficiente para vivir de la pesca. Yo conozco poblados enteros de pescadores tradicionales, a orillas del Lago Victoria, en Uganda, que se dedican a preparar carbón, porque los grandes pesqueros japoneses arrasan con todo tipo de peces.

La pesca industrial hoy dia, utiliza 500.000 personas mientras que la pesca tradicional ocupa a 12 millones de pescadores, para lograr 30 millones de toneladas.

De Schutter pide: que se creen zonas para los pescadores tradicionales sin acceso a los pesqueros industriales, así como la formación de cooperativas de pescadores tradicionales para potenciar la seguridad alimenticia.

Por otra parte, la propuesta de la UE en octubre 2012 intenta también reducir la conversión mundial de tierras para la producción de agro carburantes de un 10% a un 5%. La UE reconoce en principio que utilizar tierras agrícolas fertiles para llenar los depósitos de nuestros coches es malo para las personas y para el medioambiente.

En un mundo en el que mil millones de personas se acuestan con hambre cada noche, es inmoral. Veremos si el comportamiento de la UE cambia en realidad.

África puede alimentarse por sí misma, según el informe de la banca mundial. Hace falta además que los gobiernos africanos intercambien alimentos entre ellos en vez de importar alimentos del exterior. De momento solo el 5% de la importación de cereales de países africanos provienen del interior de África.

Si en España hay un 22% de personas en situación de pobreza, en Uganda existen un 76% de la población que viven en la pobreza.

El presente absolutismo técnico e informativo parece conducirnos hacia el ocaso del humanismo. Nuestra sociedad altamente mercantilista da poco valor a la dignidad humana, a la calidad de las relaciones humanas y a la solidaridad de los pueblos.

Nuevas esclavitudes siguen apareciendo, a causa del afán de lucro de los imperios financieros, potenciadas por los intereses mercantiles de los medios de comunicación y las personas nos subyugamos a ellas incluso con gusto.

El crecimiento entendido como consumo de objetos y experiencias nos va insensibilizando y empobreciendo en calidad humana.

Necesitamos recuperar el respeto al ser humano, la calidad de relaciones y la gratuidad de cuidar a los más necesitados. De una visión más humana, justa y solidaria de la vida, de los demás y de la economía, se desprenderá un comercio más justo, sostenible y beneficioso para el Bienestar Común.

El seguir permitiendo que una de cada seis personas sufra hoy día hambre crónica debería dejarnos a todos avergonzados. Si nos despertamos y nos preocupa la calidad de vida de nuestra familia humana, estaremos ya en el camino de la solución.

Los 100 africanos más influyentes

La revista panafricana de actualidad, New African, ha publicado su lista anual de los 100 africanos más influyentes en su edición de diciembre, que actualmente está a la venta.

Presentando a personas que según la revista “pueden mover mercados y hacer balancear decisiones”, la lista de este año se ha dividido en ocho categorías, que incluyen: 1. Política, 2. Negocios, 3. Sociedad Civil, 4. Medios, 5. Religión y Tradición, 6. Ciencia y Tecnología, 7. Arte y 8. Cultura de Deporte.

Cada entrada presenta un perfil profundo detallando aspectos notables de la carrera y logros, asó como algunas citas memorables. Presenta algunos nombres familiares, junto con personalidades menos conocidas. Esta lista pretende reconocer las contribuciones de algunos individuos al renovado empuje de África hacia el desarrollo. Además, para los que pretendan comprender mejor el funcionamiento interno de los complejos juegos de poder africanos, esta lista ofrece una mirada dentro de los rostros, nombres y personajes que se pueden encontrar en los pasillos del poder de África.

Entre los más destacados de la lista de 2012 están: Nkosazana Dlamini-Zuma, presidenta de la Comisión de la Unión Africana; Julius Malema, activista y político de Suráfirca; Sheikh Mohammed Al Amoudi, el africano más rico del mundo; Leymah Gbowee, activista premiada con el Nobel; Desmond Tutu, arzobispo y activista por los derechos civiles; Charline Theron, actriz y activista humanitaria; D’Banj, cantante; Ayi Kwei Armah, novelista; Ozwald Boateng, diseñador de moda, y Oscar Pistorius, medallista de oro paralímpico.

(The Namibian, 04-12-12)

Un freno al desarrollo de Madagascar

11 de diciembre de 2012

El trabajo de los niños perdura en Madagascar. Cerca de 20.000 de ellos, de edades entre 12 y 17 años, están empleados en los campos de vainilla, según la Oficina Internacional del Trabajo (Secretaria de la OIT). Trabajan en condiciones penosas. Su mano de obra barata es muy apreciada por sus empleadores. Lo peor, gran número de ellos no han puesto nunca los pies en la escuela.

Aunque a su edad se supone que deben verlo todo de color de rosa, ellos, están se enfrentan a una dura cotidianidad. Un calvario. Esto es lo que viven cerca de 20.000 niños en Madagascar, de edades entre 12 y 17 años, obligados a recoger vainilla en los campos para prestar ayuda a sus familias necesitadas. La región de Sava, en el nordeste del país, que produce el 60% de la vainilla mundial, está particularmente afectada por esta tragedia. Según la Oficina Internacional del Trabajo que dirige una encuesta desde 2009, cerca del 31 al 33% de los empleados en los campos de vainilla son niños.

Estos últimos trabajan en condiciones penosas. De 5 a 6 días sobre 7 y una media de 7 a 8 horas por día, bajo una temperatura a veces muy elevada de 30ºC. Una situación que subleva a Esther Vololona Razazarivola, presidenta de la asociación “Avenir” que lucha contra toda forma de injusticia en Madagascar. Dice sulfurada que “sin embargo, ¡hay leyes en Madagascar que prohíben el trabajo de los niños menores de 15 años!”. Son niños provenientes del mundo rural que son los más perjudicados aunque los de las grandes ciudades tampoco estén respetados.

Una infancia robada

No es solo la red de la vainilla la que emplea niños. Muchos de ellos trabajan también como criados. Otros labran la tierra en los campos, machacan el arroz, o aún más son enviados a buscar agua. “Están empleados por familias ricas que no tienen ningún escrúpulo en burlarse de sus derechos. Están obligados a trabajar para ayudar a sus familias”, explica Esther Vololona Razazarivola. Según ella, es todavía peor, “subsisten todas las formas de violencia: física, moral, sexual, e incluso económica porque puede suceder que las familias que les emplean no les paguen”.

Subraya que los padres saben perfectamente, sin embargo, que el trabajo de los niños es ilegal en la Gran Isla. Pero “al enviarles sus progenitores a efectuar esta dura labor, tienen menos bocas que alimentar”. Ahora mismo, “el trabajo de los niños es un freno al desarrollo de Madagascar”, pues no están escolarizados. “Si esto continua, acabarán por llegar a ser ladrones y no podrán realizarse” se lamenta asimismo. Los niños deben tener distracciones, encarece la presidenta de la asociación “Avenir”. Ella misma, de 50 años de edad actualmente, tuvo que trabajar con 8 años para sostener a sus padres. “Yo labraba la tierra en los campos. Por tanto no tenía tiempo para aprender mis lecciones. Yo no he tenido infancia. Me ha sido robada”.

En relación con el problema planteado en el artículo anterior, ha sido publicada esta noticia en la revista Afrik.com, el mismo día martes 11 de diciembre de 2012:

MADAGASCAR. La ONU dirige una encuesta sobre la esclavitud moderna

En Madagascar la ONU quiere luchar contra la esclavitud moderna. Para hacerlo, las Naciones Unidas han enviado a la Gran Isla un enviado especial, en este caso Goulnoura Chai. Este último ha llegado el 10 de diciembre a Antananarivo, la capital malgache, para una misión de 10 días. Y no va a descansar. Como hace saber RFI, “apreciados por su pequeña talla y sus finos dedos, son numerosos aquí los niños que trabajan en las minas de piedras preciosas. Son 20.000 los que recogen vainilla cada año, otros trabajan de criados”. Tiene con qué enriquecer su informe que deberá ser provisto de recomendaciones para frenar esta plaga.

Artículo enviado y traducido por Asunción Orench, para Fundación Sur.

Por ASSANATOU BALDÉ para Afrik.com

Poniendo parches a la pobreza

Poner parches a la pobreza con dinero de quienes la causan, es totalmente inadmisible, por ser injusto, intentando al mismo tiempo cubrir las injusticias.

Juan Pablo II siempre insistía en vivir y practicar la justica con compasión, y de ser compasivamente justos.

Creo que es esencial integrar estas dos dimensiones del ser humano y cristiano: justicia compasiva o compasión en la justicia. Lo que resulta inadmisible es intentar tapar las injusticias con las limosnas.

Constatamos ejemplos de esto último diariamente, en África, en Europa y en España. Intentamos ocultar las injusticias y lavarnos la cara, incluso con las obras de caridad. Esto significa aprovecharse de los pobres en primer lugar y luego reírse de ellos, dándoles un regalito.

Durante cuarenta y tres años, he constatado en Uganda y África oriental, como el 75% de la población lucha para sobrevivir y sufre muchísimo al no poder cubrir las necesidades básicas, porque los gobiernos locales así como los inversores extranjeros se preocupan de si mismos y de su lucro personal y no del bienestar del pueblo. Incluso un país tan rico en recursos humanos y naturales como Uganda, tiene el 82% de los jóvenes desempleados. (Cifras oficiales del gobierno).

El presidente ugandés regala millones de shelines cada semana a diferentes líderes: políticos, religiosos y culturales para ganar su benevolencia. Yo siempre fui crítico de que hasta los lideres religiosos aceptaran el regalo de coches lujosos ofrecidos por el gobierno ugandés, para cubrir las injusticias con el dinero sacado de los empobrecidos.

La semana pasada el primer ministro ugandés Mbabazi pidió disculpas a Irlanda por los 5 millones de euros, concedidos en ayuda a diferentes proyectos en Uganda, pero desviados por su ministerio a otros destinatarios. Este es solo el pico del iceberg que permanece oculto. En los países en desarrollo existen hoy unos 1.700 millones de personas que viven con 1 E. al día.

Los empobrecidos aumentan también en España cada día. Dos razones importantes son: la irresponsabilidad social y la picaresca “aceptada”. Solo en 2011 se sacaron de nuestro país más de 300.000 millones de euros en fraude fiscal, y esto impunemente.

Por tanto las obras de caridad de los grandes imperios financieros: Santander, Zara, Shell, etc., con renombre de fraudes fiscales y abuso de derechos humanos aquí y en los países en desarrollo, son inadmisibles.

En Brasil, se ha detectado otros 30 talleres de “esclavos” vinculados a la empresa textil Zara, que según el gobierno brasileño, son solo la punta del iceberg. Se trata de trabajadores clandestinos, que trabajan hasta 16 horas diarias y cobran entre 90 y 130 euros al mes. Inditex volvió a responsabilizar a la firma AHA, uno de sus más de 50 proveedores en Brasil, de haber subcontratado de forma ilegal la fabricación de prendas de Zara en algunos de sus talleres clandestinos.

En Sao Paulo el ministerio del trabajo desmanteló varios talleres clandestinos y 52 trabajadores bolivianos explotados por Zara, fueron liberados.

Aquí no pasamos juicio sobre personas concretas pero denunciamos la falta de ética en el funcionamiento de algunas fundaciones y empresas.

El verdadero camino está en la práctica de la justicia, y no en intentar contentar con regalos a los empobrecidos, causados por la falta de ética de los mismos inversores. Necesitamos emprendedores pero solo si son justos y responsables.