Kenia: mi evaluación de la ayuda

En este vídeo, Safina Bavuga, desplazado congoleño que vive en Kenia, describe la asistencia humanitaria que ha recibido desde que llegó al campamento de Kakuna. Propone algunas mejoras que podrían hacerse y define soluciones de largo plazo para mejorar sus medios de sustento futuros y los de otras personas que viven en el campamento.

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Dramática situación de la población civil en Kivu Norte y en Katanga

Las condiciones de seguridad se han deteriorado considerablemente en el territorio de Beni (provincia de Kivu Norte) y en el centro de la provincia de Katanga, lo que agrava una situación humanitaria que ya era frágil.

Pese al término de las hostilidades entre las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) y el Movimiento del 23 de marzo (M23) en noviembre de 2013, otros conflictos persisten en algunas provincias del país, sobre todo en la Provincia Oriental, en Kivu Norte y Kivu Sur, y en Katanga.

En diciembre, por ejemplo, varios civiles resultaron muertos y otros tantos heridos en Mwenda, y se registraron enfrentamientos en Kamango, en el territorio de Beni (norte de la provincia de Kivu Norte). Numerosas familias tuvieron que huir, y las que se habían desplazado antes no han podido regresar a sus hogares. A mediados de enero, se lanzó una ofensiva militar en el territorio de Beni, donde la presencia de grupos armados sigue perturbando la existencia de la población.

Desde noviembre continúan los enfrentamientos entre las fuerzas leales y grupos armados en la región centro-norte de la provincia de Katanga, una zona alejada donde la presencia de los organismos humanitarios sigue siendo limitada. Los combates en la región de Shamwana/Kishale entre las milicias Mai-Mai/Bakata Katanga y las FARDC han provocado nuevos desplazamientos, sobre todo hacia las localidades de Shamwana y Mpiana. Muchos civiles también han tenido que refugiarse en el monte. “La reanudación del conflicto obligó a muchas personas a huir por miedo; en numerosos casos han tenido que abandonar lo poco que tenían. Las condiciones de seguridad son, por el momento, muy inestables”, explica Andrea Drury, jefa de la subdelegación del CICR en Katanga.

Kivu Norte: mejorar la atención de salud

“La inseguridad que prevalece en las zonas donde tuvieron lugar los combates dificultó mucho el acceso a los heridos y el envío de la ayuda”, observa Guislain Defurne, jefe de la oficina del CICR en Beni. A mediados de diciembre, a fin de sostener las estructuras de salud cercanas a las zonas de enfrentamiento que tuvieron que atender una primera afluencia de heridos, el CICR proporcionó material médico (antisépticos, antibióticos, anestésicos, jeringas, cáculas, vendas) al hospital general de referencia de Mutwanga y al centro de salud de Djapanda, en Nobili. El centro de salud de Djapanda, apoyado por el CICR desde julio pasado, recibió medicamentos que le permiten prestar atención de salud primaria. Numerosos heridos de guerra civiles fueron atendidos por el equipo de cirugía del CICR en el hospital Ndosho de Goma. El CICR proporcionó material médico y medicamentos al hospital militar Katindo de Goma, adonde fueron trasladados los heridos de guerra militares. Por su parte, la Cruz Roja de la República Democrática del Congo, que se encargó de recoger los restos mortales e inhumarlos, recibió del CICR material para esa tarea, como bolsas mortuorias, guantes y desinfectante.

A comienzos de 2014, el CICR proporcionó material médico (vendas, yeso y férulas metálicas) al pabellón militar del hospital general de Beni, lo que permitió que el personal atendiera a un centenar de heridos de guerra.

En los demás territorios de Kivu Norte, desde comienzos de diciembre de 2013, el CICR también:

  • distribuyó raciones alimentarias de urgencia suficientes para un mes para 400 detenidos de la cárcel del territorio de Butembo, y continuó proporcionando medicamentos a los dispensarios de la cárcel central de Goma y cárceles de los territorio de Beni y Butembo;
  • mejoró el acceso al agua de 58.000 habitantes de los territorios de Masisi, Rutshuru y Walikale;
  • construyó una casa de escucha en Nyamilima (territorio de Rutshuru), donde son acogidas las víctimas de la violencia, sobre todo de violencia sexual;
  • continuó los trabajos de rehabilitación, abastecimiento en medicamentos y formación del personal en seis centros de salud y dos hospitales generales de referencia;
  • organizó sesiones de sensibilización sobre las normas básicas del derecho internacional humanitario para más de 230 oficiales de las FARDC, en Beni. Se hizo especial hincapié en el respeto de la población civil y de la misión médica;
  • capacitó a 15 oficiales de las FARDC en primeros auxilios en el territorio de Walikale (Kivu Norte).

Una población vulnerable difícilmente accesible en la región centro-norte de Katanga

El deterioro de las condiciones de seguridad y la llegada de la temporada de lluvias complican la acción del CICR en la región centro-norte de Katanga. Por ello, la distribución de artículos de primera necesidad que había comenzado en octubre pasado en favor de 33.000 personas aún no ha concluido. Comunidades enteras han tenido que dispersarse y han quedado expuestas a la intemperie y a las enfermedades. Esta situación preocupa al CICR, que está listo para enviar la asistencia prevista, apenas lo permitan las condiciones de seguridad.

En Katanga, desde comienzos de diciembre de 2013, el CICR también:

  • continuó visitando a las personas detenidas en cuatro cárceles y mantuvo su asistencia en medicamentos a los dispensarios de esos establecimientos; también entregó cloro y material de higiene para la aplicación de medidas de prevención contra el cólera;
  • visitó a 15 ex niños soldados que habían sido enrolados por grupos armados, y que el CICR reunió con sus familiares en septiembre de 2013 a fin de asegurarse de que se hayan reintegrado en el seno familiar y en la comunidad;
  • mantuvo sus contactos con las fuerzas leales y los grupos armados para recordarles su obligación de respetar a los civiles, al igual que a la ayuda humanitaria destinada a ellos.

Para más información:
Annick Bouvier, CICR, Kinshasa, tel.: +243 81 700 85 36
Elodie Schindler, CICR, Goma, tel.: +243 81 700 77 86
Sylvie Pellet, CICR, Bukavu, tel.: +243 81 711 55 60
Andrea Drury, CICR ,Katanga, tel.: +243 82 565 35 34
David-Pierre Marquet, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 2502 o +41 79 536 9248

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Forzados a refugiarse en el bosque

Un equipo de 30 trabajadores de MSF se ha llevado consigo a varias decenas de pacientes graves con el fin de tratar de proteger su seguridad. Aquellos que estaban en condiciones de huir por su propia cuenta se han ido también, dejando el hospital completamente vacío.

(31.01.2014) “Pese a la duras circunstancias, nuestro personal sursudanés ha seguido trabajando en el hospital de Leer hasta el último momento”, cuenta Raphael Gorgeu, coordinador general de MSF. “Sin embargo, en los tres últimos días, la situación se ha deteriorado hasta tal punto que nos hemos visto obligados a huir con el resto de la población y a llevarnos a los pacientes al bosque, donde seguimos proporcionándoles asistencia médica en la medida de nuestras posibilidades”.

Doce trabajadores no locales de MSF se vieron obligados a evacuar Leer el pasado 21 de enero, cuando la situación empezó a complicarse. A pesar de que más de la mitad de la población de la ciudad había huido, muchos de los trabajadores locales de MSF decidieron quedarse en Leer y continuar proporcionando cuidados médicos de urgencia en el hospital hasta que no les quedara más remedio que huir también. MSF quiere mostrar su preocupación por la delicada situación en la que se encuentran tanto sus trabajadores como los pacientes que se han refugiado en el bosque.

“En las últimas seis semanas, nuestro personal ha trabajado en condiciones muy extremas, nos hemos visto forzados a evacuar los proyectos varias veces, nuestras instalaciones han sido saqueadas y nuestros equipos han trabajado en zonas de conflicto abierto”, afirma Gorgeu. “El hospital de Leer era el último hospital que funcionaba en el sur del estado de Unidad y ahora que ya no es seguro trabajar en este centro sanitario, más de 270.000 personas se han quedado sin ningún tipo de asistencia médica”.

Desde el principio de la crisis, decenas de miles de personas se han desplazado en el sur del estado de Unidad. Esto incluye a los más de 10.000 desplazados de los enfrentamientos en Bentiu que habían encontrado refugio en Leer, y que ahora han tenido que desplazarse por segunda vez. “Cuanto más tiempo esté la población viviendo a la intemperie, sin comida, agua potable ni refugio, más vulnerables serán ante la desnutrición y epidemias”, afirma Gorgeu.

“Nuestros colegas han mostrado en todo momento una gran dedicación, cuidando de nuestros pacientes con kits médicos muy básicos, limpiando y curando heridas y tratando enfermedades como la malaria”, añade Gorgeu. “Ahora mismo tienen muy pocos materiales médicos. Cuando éstos se les acaben, la situación de todas las personas que dependen de nuestra ayuda empeorará todavía más”.

MSF lleva 25 años trabajando en Leer, donde proporciona asistencia médica para niños y adultos, cuidados intensivos, servicios de cirugía y maternidad, y tratamiento para VIH/SIDA y tuberculosis. Sus trabajadores están preparados y deseosos de volver a Leer en cuanto la seguridad lo permita.

MSF hace un llamamiento a todas las partes en el conflicto para que se garantice la integridad de las estructuras sanitarias y el acceso de las comunidades afectadas a los servicios de salud. También para que se permita llegar a todos los pacientes, independientemente de su procedencia y origen étnico, hasta los centros médicos.

La Cruz Roja afirma haber recibido la orden de suspender sus actividades en Sudán

Las autoridades sudanesas ordenaron a la Cruz Roja que suspenda sus actividades en Sudán, anunció este sábado la organización a la AFP.

(01.02.2014) “Hemos recibido una carta oficial de la Comisión de Ayuda Humanitaria (un organismo gubernamental) informándonos de la suspensión de nuestras actividades a partir de hoy, 1 de febrero”, declaró el portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Sudán, Rafiulá Qureshi.

“Nuestras actividades han sido suspendidas”, añadió.

La Comisión de Ayuda Humanitaria mencionó “varios problemas técnicos” relacionados con los proyectos que el CICR prevé llevar a cabo este año, según Qureshi.

El CICR suele ejercer de intermediario neutral en Sudán. En 2012 y 2013 facilitó el traslado de decenas de personas en la provincia de Darfur, entre ellos prisioneros de guerra liberados por las autoridades, trabajadores extranjeros, miembros de las fuerzas armadas sudanesas y otras personas capturadas por grupos armados.

La organización ayudó a más de 1,5 millones de personas en las regiones de Sudán devastadas por la violencia, proporcionándoles atención médica, alimentos, semillas, herramientas y bombas de agua, afirmó Qureshi.

Aunque se hayan suspendido los proyectos del CICR, los aproximadamente 700 empleados locales e internacionales se quedarán en las oficinas de la organización a la espera de la apertura “en los próximos días” de negociaciones con las autoridades, dijo.

El objetivo es “reanudar cuanto antes nuestras actividades para ayudar a las víctimas de los conflictos armados”, afirmó Qureshi.

Hay cerca de 740.000 desplazados internos en Sudán del Sur

Un estimado de 740.000 personas han sido desplazadas al interior de Sudán del Sur y el mayor incremento se registró en el estado de Unity, dijo hoy una agencia humanitaria de la ONU.

(31.01.2014) Las cifras más recientes de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH) muestran que alrededor de 123.400 personas han huido a los países vecinos, incluyendo Kenia, Uganda, Etiopía y Sudán.

“La gente desplazada está albergada en más de 100 localidades y 18 sitios albergan a más de 10.000 personas cada uno. Las organizaciones asistenciales han apoyado a cerca de 300.000 personas hasta ahora, en su mayoría afuera de las bases de la ONU en las zonas rurales”, indicó la OCAH en su más reciente informe.

El conflicto entre simpatizantes y opositores del gobierno en Sudán del Sur, país que se escindió de Sudán en julio de 2011, ha dejado mucho sufrimiento en el país más joven del mundo en poco más de seis semanas.

Existe la esperanza de que el acuerdo de cese de hostilidades firmado la semana pasada en Etiopía por representantes del presidente Salva Kiir y del ex vicepresidente Riek Machar conduzca al fin de los enfrentamientos y ayude a reducir la grave situación de los civiles necesitados.

De acuerdo con la OCAH, el desplazamiento continuó con la violencia reportada en los estados de Jonglei, Lakes y Unity.

“El informe del aumento de personas afectadas por el conflicto fue en el estado de Unity después de los enfrentamientos ahora en curso en los distritos sureños del estado”, agregó el informe.

De acuerdo con la OCAH, la actual crisis se produce además de la situación humanitaria ya desafiante en ese país, donde 3,7 millones de personas se encuentran en estado de grave inseguridad alimentaria.

La OCAH dijo que los socios han garantizado 111 millones de dólares para el Plan de Respuesta a la Crisis en Sudán del Sur, lo que deja un déficit de 98 millones de dólares para satisfacer las necesidades más inmediatas causadas por la crisis.

“Varios donadores han prometido recursos adicionales que aún no han sido registrados. Un Plan de Respuesta a la Crisis revisado, prorrogado hasta junio, será emitido pronto”, indicó la OCAH.

La agencia humanitaria de la ONU dijo que es probable que aumenten de forma significativa las necesidades en vista del creciente número de personas desplazadas y del esperado deterioro de la situación durante la temporada de lluvias.

“Las principales necesidades de financiamiento incluirán garantizar los principales conductos para las provisiones de emergencia, a la luz del amplio saqueo de bienes que ha ocurrido durante el conflicto”, señaló la agencia.

De acuerdo con la OCAH, con la aparición de nueva información en torno a las necesidades humanitarias, los socios han trazado un mapa de la vulnerabilidad en el país empleando las cifras más recientes sobre violencia, desplazamiento e inseguridad alimentaria, junto con cifras de largo plazo sobre la gente que vuelve, los refugiados y la probabilidad de inundaciones.

La agencia indicó que el trazo del mapa ayudará a definir las zonas más prioritarias con el fin de realizar evaluaciones y de responder.

La agencia de la ONU dijo que la situación de seguridad en Juba y el resto del estado se mantiene tranquila mientras continúa la respuesta al interior las bases de la ONU, incluyendo los esfuerzos encaminados a mejorar el saneamiento en la base de la ONU en Tomping.

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Vuelos de carga de la OIM entregan ayuda a los desplazados en Sudán del Sur

Los vuelos del centro logístico de la OIM de Juba transportan equipo de agua, higiene y saneamiento; medicamentos; materiales de refugio; y suministros de socorro, tales como mantas, utensilios de cocina, jabón, cubos y mosquiteros.

Desde el estallido de los combates en Sudán del Sur el mes pasado, los actores humanitarios han enfrentado numerosos desafíos en la entrega de ayuda a personas desplazadas y vulnerables. Muchas rutas terrestres de abastecimiento son inseguras, y la infraestructura vial de Sudán del Sur es una de las menos desarrolladas del mundo.

“Cientos de miles de personas se vieron desplazadas en todo el país, y nuestra capacidad para llegar hasta estas poblaciones ha disminuido considerablemente a causa del conflicto”, declaró el Jefe de Operaciones de la OIM de Sudán del Sur, John McCue. “Estos vuelos nos permitirán llevar rápidamente los suministros humanitarios esenciales y garantizar que las personas reciban la asistencia que necesitan”, agregó.

La primera serie de vuelos está transportando suministros a Malakal, capital del Estado del Alto Nilo de Sudán del Sur, en donde los intensos combates han desplazado a miles de personas durante las últimas semanas. En este momento, más de 27.000 personas se refugian en la base de la Misión de las Naciones Unidas de Sudán del Sur (UNMISS por sus siglas en inglés) en Malakal.

La necesidades en Malakal se exacerbaron aún más por el saqueo de las bodegas de la OIM en la ciudad, donde se robaron y destruyeron medicamentos, equipo de purificación de agua y otros suministros.

La OIM presta asistencia en aspectos de agua, saneamiento e higiene así como atención de la salud a los desplazados en Malakal; además, distribuye materiales de refugio y kits de suministros de socorro. Los primeros vuelos a la base de la UNMISS en Malakal llevaban artículos tales como camillas de hospital, equipo de detección de meningitis y sarampión, láminas plásticas, materiales de construcción y suministros para el ACNUR, organismo asociado a la OIM.

Aproximadamente 40.000 kilogramos de carga se transportaron de Juba a Malakal entre el 27 y el 30 de enero, y en promedio los aviones de la OIM realizaron dos viajes diarios. Los vuelos a Malakal continuarán durante la próxima semana. En vuelos posteriores se entregarán suministros a las ciudades de Bor y Bentiu.

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Acnur establecerá más campamentos en este de Africa para refugiados sursudaneses

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) dijo que que establecerá más campamentos y ampliará los ya existentes en el este de Africa para los refugiados de Sudán del Sur debido a que los combates continúan entre el gobierno y los rebeldes en el país más joven del mundo.

Los nuevos campamentos serán establecidos en Uganda, Kenia y Etiopía. La agencia señaló que los refugiados enfrentan difíciles desafíos en términos de agua potable, salud, saneamiento, albergue y educación.

Citando estadísticas del gobierno, Acnur dijo que más de 86.000 sursudaneses han cruzado la frontera hacia países vecinos, incluyendo a Kenia, Uganda y Etiopía desde que comenzaron los combates en Sudán del Sur en diciembre del año pasado.

“Actualmente hay 46.579 refugiados sursudaneses en Uganda. Etiopía ha recibido hasta el momento 20.624 y Kenia tiene al menos 8.900”, dijo la agencia en una declaración recibida en Nairobi.

“Con la llegada de cerca de 1.000 personas diarias vemos la posibilidad de que el número de refugiados supere los 100.000 para fines de enero”, dijo Acnur.

Acnur señaló que actualmente necesita un total de 88 millones de dólares para responder a la crisis humanitaria dentro de Sudán del Sur y en la región de los alrededores.

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Sudán del Sur busca ayuda por 1.100 milones de dólares

Sudán del Sur y las agencias asistenciales lanzaron hoy un llamado a tres años para obtener 1.100 millones de dólares con el fin de cubrir las necesidades de más de tres millones de personas, dijo un portavoz de la ONU.

(15.11.2013) El llamado 2014-2016, lanzado en Juba, la capital sursudanesa, tiene como fin “ayudar a las comunidades afectadas por hostilidades, desplazamientos, desastres naturales y pobreza en el país”, dijo el vocero de la ONU Farhan Haq en la conferencia de prensa cotidiana en la sede del organismo mundial en Nueva York.

De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), el llamado también busca construir la resistencia de las comunidades y fortalecer la capacidad nacional para suministrar servicios básicos.

Sudán del Sur, que se convirtió en país independiente en julio de 2011, es una de las naciones más pobres del mundo. Los conflictos tribales, la falta de recursos económicos, las disputas interétnicas y el lento ritmo del desarrollo y de la rehabilitación de la infraestructura constituyen sus principales dificultades.

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