Los niños famélicos de Sudán del Sur hacen vislumbrar la hambruna

Sudán del Sur (Reuters) – El aumento del número de niños famélicos que llegan al centro de alimentos de Leer, una polvorienta localidad tomada por los rebeldes en Unidad, un estado rico en petróleo de Sudán del Sur, está incrementando los temores de que la nación más nueva del mundo esté al borde de la hambruna.

Las existencias de alimentos están reduciéndose en las regiones del norte del país, asoladas por el conflicto, según los trabajadores de ayuda, y el inicio de la temporada de lluvias ha reducido las esperanzas de que los agricultores de subsistencia que se han visto desplazados en Sudán del Sur planten suficientes cultivos para poder alimentarse.

El país tiene el tamaño de Francia, pero apenas cuenta con carreteras asfaltadas y Naciones Unidas y los organismos humanitarios tienen dificultades para proporcionar ayuda en las regiones remotas. Incluso los envíos por avión están reduciéndose ya que la lluvia inunda las sucias carreteras que actúan a modo de pista de aterrizaje.

Los organismos de ayuda dicen que Sudán del Sur, que obtuvo la independencia de Sudán en 2011 tras décadas de conflicto, podría encaminarse a la peor hambruna desde la que afectó a Etiopía en 1984.

La organización Médicos Sin Fronteras dijo que había tratado a unos 1.800 niños malnutridos en su centro de alimentos de Leer desde mediados de mayo. En 2013 trató a 2.300 niños durante todo el año.

En los centros de alimentos de los organismos de ayuda, las madres que buscan ayuda médica para sus niños esqueléticos cuentas historias desgarradoras de su vida en zonas agrestes, donde sólo pueden buscar frutos o raíces.

“Huimos y nos ocultamos durante meses sin comida”, dijo una mujer que huyó de los combates en la región de Leer. “Comíamos bayas y raíces de plantas”.

Su hijo de tres años pesa apenas dos kilos por su aguda desnutrición, cuando un niño sano del país normalmente pesaría 10-12 kilogramos, según un pediatra en Juba.

Las Naciones Unidas han advertido durante meses que se vislumbra la hambruna si no se pone fin a los combates que surgieron a mediados de diciembre entre el Gobierno y los rebeldes. Más de un tercio de los aproximadamente 11 millones de habitantes del país podrían estar al borde de la hambruna para final de año, según responsables de la ONU.

Los organismos de ayuda, que dicen que hay escasez de fondos para abordar la crisis, se quejan de que los trabajos se han visto dificultados por los soldados rebeldes y gubernamentales, que han saqueado vehículos y tiendas de alimentos.

“Perdimos nuestros nueve coches”, dijo Sabrina Sharmin, coordinadora en funciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), en declaraciones en Leer la semana pasada. “El envío (de suministros) desde la pista de aterrizaje a nuestro complejo es difícil; estamos usando carros tirados por burros”.

La oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) dijo que organismos de ayuda en Leer estaban tratando más de 1.000 casos de desnutrición infantil cada mes. Antes de que surgiera la violencia en diciembre, había unos 40 al mes.

Diplomáticos occidentales dicen que la hambruna que se vislumbra es “realizada por el hombre” y evitable. Pero esperan que miles de personas mueran y que buena parte del país sufra ya que ni el presidente, Salva Kiir, ni el líder rebelde, Riek Machar, parecen dispuestos a cerrar un acuerdo de paz duradero.

AUMENTO DEL PRECIO DE LOS ALIMENTOS

Sudán del Sur está situado sobre las terceras mayores reservas de petróleo de África, y Estados Unidos y otros países occidentales que lo apoyaron alabaron la independencia de Sudán hace tres años como un logro en política exterior.

Pero las revueltas políticas y el conflicto amenaza con sumir de nuevo al país en el mismo ciclo de guerra y miseria que afectó a su pueblo cuando aún era parte de Sudán y los rebeldes combatían al Gobierno de Jartum.

Al menos 10.000 personas han muerto y más de un millón se han visto desplazadas desde que surgieron los combates entre facciones militares rivales en diciembre. La inversión extranjera ha caído y el coste de la guerra ha incapacitado el presupuesto del Gobierno.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU declaró la hambruna en la región en 2008 por la sequía. La hambruna se define como una desnutrición aguda que supera el 30 por ciento de la población y cuando las muertes superan dos personas por cada 10.000 habitantes cada día, entre otros criterios.

Llaman a mejorar agricultura y seguridad alimentaria en África

Malabo, 21 jun (PL) Con un llamado para obtener resultados concretos que permitan mejorar hoy la producción agrícola y la seguridad alimentaria en el continente comenzaron aquí las labores de la 23 cumbre de la Unión Africana (UA).
“Debemos tener en cuenta acciones concretas entre todos los países y regiones del continente para estimular las cadenas de valores del negocio agrícola”, dijo Nkosazana Dlamini Zuma, presidenta de la Comisión de la UA, en la apertura del foro regional que tiene por anfitrión a Guinea Ecuatorial.

Indicó que lo anterior requiere “renovar esfuerzos en regadío, desarrollo de semillas, acceso de la mujer a la tierra, mercados y explotaciones, infraestructura y la mejora del comercio dentro y fuera del continente”.

Recordó la importancia de mejorar la inversión en educación, habilidades, ciencias y tecnologías, así como en infraestructuras, para alcanzar el desarrollo.

“Los gobiernos que más avanzan son los que más invierten en estos temas”, puntualizó Zuma en el Palacio de Conferencias de Sipopo, ciudad ubicada a 15 kilómetros al este de Malabo.

Alertó asimismo que África enfrenta una amenaza cada vez mayor de terrorismo, extremismo y ataques contra civiles inocentes.

Reiteró su llamado a todos los delegados asistentes al coloquio para que trabajen y aprovechen al máximo esta reunión cimera, que inauguró la 28 sesión ordinaria del Comité de Representantes Permanente.

En agenda aparece también que el 23 y 24 de junio venidero se realizará la 25 sesión ordinaria del Consejo Ejecutivo, al tiempo que la asamblea de jefes de Estado y Gobierno de la UA tendrá lugar los días 26 y 27.

Durante la cumbre se procurará obtener el compromiso de las partes interesadas en la transformación efectiva de los sistemas agroalimentarios y conseguir una alimentación sostenible y garantizada en la región.

El evento en Sipopo reunirá a cerca de 40 jefes de Estado y Gobierno africanos, más otros invitados especiales como Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas.

La UA es heredera de varias tentativas previas de unir políticamente al continente, como la Unión de Estados Africanos, creada por Kwame Nkrumah en 1958, la Organización para la Unidad Africana de 1963, o la Comunidad Económica Africana, fundada en 1981.

Fue relanzada por algunos jefes de Estado y de Gobierno en la Declaración de Sirte, el 9 de septiembre de 1999.

A esta declaración siguieron otras cumbres hasta que la UA resultó inaugurada formalmente en Durban el 9 de julio de 2002 por su primer presidente, el sudafricano Thabo Mbeki.

http://www.prensa-latina.cu

50.000 niñ@s podrían morir de hambre en Sudán del Sur por falta de fondos

Cincuenta mil niños menores de cinco años podrían morir de ahora hasta finales de año en Sudán del Sur a no ser que se obtengan fondos adicionales para comprar comida y alimentarlos, denunció este martes Unicef.

En la actualidad hay 740.000 niños menores de cinco años que “tienen un alto riesgo de sufrir inseguridad alimentaria”, explicó en una rueda de prensa el portavoz de Unicef, Christophe Boulierac, quien especificó que de éstos, 50.000 podrían morir si no son alimentados inmediatamente.

Estos 50.000 menores forman parte de un grupo de 250.000 que según Unicef sufrirán malnutrición aguda y severa en los próximos meses.

De hecho, el objetivo de Unicef es poder alimentar a 150.000 de ellos, pero no tiene los fondos para hacerlo dado que los donantes no han ofrecido dinero suficiente.

Por su parte, Unicef solicitó 27,5 millones de euros para su campaña en Sudán del Sur, pero hasta la fecha sólo ha obtenido 3,3 millones.

Naciones Unidas se encuentra en proceso de evaluar las necesidades humanitarias de la población de Sudán del Sur, pero se calcula que al menos hay 3,7 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria.

La portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PAM), Elisabeth Byrs, señaló que hacia finales de este mes tendrán “una visión más clara” de las necesidades alimentarias en el país, y adelantó que por ahora, la agencia “alimenta” a 600.000 sursudaneses.

Niños soldado en Sudán del Sur

Por otra parte, Boulierac se refirió al reclutamiento de niños por las dos partes en conflicto, que Unicef denunció el pasado lunes.

“Creemos que ambos bandos usan niños en sus filas. Contamos con informes no confirmados de que los grupos armados de la oposición reclutan niños pero no podemos hablar de cifras. En cambio, sí que tenemos confirmación de que al menos 149 menores se encuentran enrolados en el Ejército regular“, señaló el portavoz de Unicef.

Con respecto a la situación de los niños en general en Sudán del Sur, Boulierac indicó que además de la falta de alimentos, preocupa especialmente el acceso al agua potable y la falta de saneamiento, principales vectores de enfermedades contagiosas.

De conflicto político a conflicto armado étnico

El conflicto estalló en Sudán del Sur en diciembre pasado, cuando el presidente, Salva Kir, acusó al ex vicepresidente Riak Machar de perpetrar un golpe de Estado.

Machar empuñó las armas, el Ejército se dividió en dos y en seguida el conflicto tomó tintes étnicos, dado que Kir y Machar pertenecen a tribus distintas.

La violencia ha costado la vida a miles de personas y ha obligado a más de un millón a abandonar sus hogares y a vagar desplazados por su país o a refugiarse en los países vecinos.

El conflicto ha puesto al borde de la guerra civil al joven país, independizado de Sudán en 2011.

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África es el continente con más inseguridad alimentaria del mundo

Al iniciarse en Túnez la 28 Conferencia Regional de la FAO para África, la organización de la ONU ha pedido a los ministros africanos de agricultura que actúen en áreas prioritarias para acelerar el aumento de la inversión y la transformación generalizada en apoyo de los pequeños agricultores.
Lunes 24 de marzo de 2014
A pesar de su notable progreso económico y éxitos de su agricultura, África es el continente con más inseguridad alimentaria del mundo, con niveles relativamente bajos de productividad agrícola, bajos ingresos rurales y altas tasas de desnutrición, advirtió hoy la FAO.
Al iniciarse en Túnez la 28 Conferencia Regional de la FAO para África, la organización de la ONU ha pedido a los ministros africanos de agricultura que actúen en áreas prioritarias para acelerar el aumento de la inversión y la transformación generalizada en apoyo de los pequeños agricultores.
“África ha experimentado un continuo crecimiento económico desde 1999, acompañado de una mejora de su gobernanza y de sus indicadores de desarrollo humano”, indicó la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un comunicado.
Resaltó que hoy en día, siete de las 10 economías de más rápido crecimiento en el mundo se encuentran en este continente, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que el crecimiento económico en África subsahariana será del 6.1 por ciento en 2014.
El Producto Interno Bruto (PIB) total anual de África creció en promedio 4.8 por ciento entre 2000 y 2010, frente al 2.1 por ciento en la década anterior, y las tasas de crecimiento del sector agrícola en las décadas mencionadas fueron del 3.2 y del 3.0 por ciento respectivamente, subrayó la FAO.
Dijo que África ha logrado éxitos agrícolas, como la intensificación de la producción de alimentos básicos, variedades mejoradas de plátanos en el este y centro del continente, variedades de alto rendimiento de maíz en el este y en el sur, y aumento de la productividad del algodón en Burkina Faso y Malí.
El organismo de la ONU resaltó que en promedio, la producción agrícola en África se ha incrementado algo menos del 1.0 por ciento anual, en comparación con alrededor del 2.0 por ciento en los países en desarrollo.
Mientras que África ha experimentado una elevada inestabilidad en los niveles de los precios alimentarios, la producción de alimentos per cápita ha sido más estable en el tiempo y la variabilidad relativamente baja en comparación con otras regiones, como Asia o Latinoamérica.
Pero a pesar de los progresos globales realizados frente al hambre y la desnutrición en África durante las últimas décadas, los niveles absolutos de hambre y subalimentación siguen siendo preocupantes en el África subsahariana, según la FAO.
La Organización calcula que las tasas de pobreza en África disminuyeron ligeramente, desde el 56 por ciento en 1990 al 49 por ciento en 2010, contando actualmente con 388 millones de personas en situación de extrema pobreza, y aproximadamente 239 millones con subalimentación crónica.
Reconoció que África ha sido hasta 2012 el continente que ha hecho menos progresos en la reducción de la pobreza.
El informe de 2012 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas, señala que el continente llevaba un 41 por ciento de “retraso” para alcanzar el Objetivo uno de los ODM sobre la pobreza, frente al 25 por ciento de Asia meridional y el 6.1 por ciento de Latinoamérica.
Sin embargo, 11 países africanos ya han cumplido con la primera meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir el hambre a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre entre 1990 y 2015.
Tres países – Djibouti, Ghana y Santo Tomé y Príncipe- también han alcanzado el objetivo más ambicioso de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, de reducir a la mitad el número total de personas hambrientas.
FUENTE: MVS

Escasez de alimentos

GINEBRA, 21 marzo de 2014 (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados expresó el viernes su profunda preocupación por las nuevas tensiones que han surgido debido a la escasez de alimentos en la volátil zona de Maban, en el estado de Alto Nilo, Sudán del Sur. “Residentes locales [en el condado de Maban] exigen que los 60.000 refugiados en los campamentos de Yusuf Batil y Gendrassa abandonen el lugar en un plazo de 2 meses. Las hostilidades se han extendido a los campamentos de Doro y Kaya” dijo la portavoz Fatoumata Lejeune-Kaba a los periodistas en Ginebra. “El ACNUR está trabajando con las autoridades y con otras agencias humanitarias para diluir las tensiones”, agregó. Lejeune-Kaba explicó que la competencia por los recursos naturales -incluyendo leña, hierba y pastizales – ha desencadenado una serie de incidentes, obligando a 8.000 refugiados a huir del campamento de Yusuf Batil. Lejeune-Kaba indicó que “casas, carpas y graneros pertenecientes a los refugiados y a los habitantes del pueblo fueron incendiados durante los enfrentamientos. Aunque desde entonces los refugiados han vuelto al campamento, las tensiones persisten. Los residentes de Mabam que viven cerca del campamento de Yusuf Batil, han huido por temor a una nueva confrontación con los refugiados, quienes los sobrepasan en número”. Desde que estalló el conflicto armado entre el Gobierno y las fuerzas rebeldes, a mediados de diciembre, en Sudán del Sur, la inestabilidad y el conflicto en la región han interrumpido la siembra y cosecha. Al mismo tiempo, la inseguridad en las rutas de transporte ha obstaculizado la entrega de alimentos y otros suministros humanitarios. Durante la primera semana de marzo, los refugiados de los cuatro campamentos de Maban recibieron una ración para 10 días de legumbres y aceite. Las legumbres y el aceite cubren solo un 24 % de la energía diaria requerida de 2.100 Kcal. La escasez ha dejado a los refugiados sin cereales y sal por varias semanas. Algunos artículos esenciales no alimentarios, incluyendo el combustible y los medicamentos, se están agotando. “Es necesario asegurar que lleguen suministros adecuados antes de la temporada de lluvias, de lo contrario todos los repartos tendrán que llevarse a cabo por vía aérea”, subrayó Lejeune-Kaba. “Sin lo suficiente para comer, el descontento ha crecido entre los refugiados. Algunos han amenazado con volver al estado sudanés de Nilo Azul, del cual huyeron a causa del conflicto armado en curso”. El condado de Maban alberga 125.000 refugiados sudaneses de Nilo Azul. Un tercio del total de refugiados está compuesto por niños pequeños, mujeres embarazadas y en período de lactancia, personas mayores, con discapacidad y enfermedades crónicas. Todas personas particularmente vulnerables a la desnutrición. Los gobiernos del Sur de Sudán y de Etiopía han acordado permitir la entrada de suministros humanitarios a través del estado de Gambella, Etiopía, lo que permitirá al Programa Mundial de Alimentos enviar, en los próximos días, los productos alimenticios básicos necesarios a los desplazados internos y refugiados en Maban. Mientras tanto, la inseguridad y el hambre están obligando a más personas de Sudán del Sur a huir a países los vecinos, como Etiopía, donde una media de 1.000 refugiados sursudaneses llega cada día. Los refugiados, en su mayoría mujeres y niños, han estado llegando a la región de Gambella desde los estados del Alto Nilo y Jonglei. El Gobierno ha puesto a disposición terrenos para el establecimiento de dos nuevos campamentos en Gambella – el campamento de Leitchuor, que abrió a mediados de enero, y el de Kule, que lo hizo a finales de febrero. Sin embargo, Leitchuor, con 30.000 personas, ya ha superado su capacidad y Kule se acerca rápidamente a su límite de 20.000. Los refugiados siguen enfrentando desafíos, incluyendo graves problemas de salud. Muchos de ellos llegan desnutridos. “Junto con el PMA y UNICEF, hemos establecido programas de alimentación para apoyar su recuperación”, dijo la portavoz del ACNUR. Los recién llegados también son vacunados contra la polio y el sarampión en el punto de entrada de Pagak o en los campamentos. El ACNUR está poniendo en marcha programas para la protección de la infancia, como la localización de las familias de menores separados o no acompañados. Hay 351 menores separados o no acompañados identificados en el campamento de Leitchuor y 274 en el de Pagak. Sudán también continúa recibiendo refugiados sursudaneses, a una tasa aproximada de 350 personas por día. “La condición de los que llegan es alarmante, ya que llegan casi sin pertenencias. El Gobierno ha solicitado una valoración interagencial para evaluar y responder a todas las necesidades de los recién llegados; equipos humanitarios viajarán de forma inmediata a los lugares de llegada”, dijo Lejeune-Kaba. En la actualidad hay más de 44.000 sursudaneses en Sudán. Si bien la mayoría ha recibido comida, muchos no pueden cocinar debido al limitado acceso a la leña y la falta de utensilios de cocina. La mayoría de las familias dependen de la distribución de raciones de emergencia. Uganda acoge la mayor población de refugiados sursudaneses, con más de 82.000 llegadas desde mediados de diciembre. “Mientras que la tasa diaria de llegadas ha bajado, estamos viendo un número creciente de hombres que llegan con sus familias – a diferencia de antes, cuando los hombres sólo acompañaban a sus esposas e hijos a la frontera”, dijo Lejeune-Kaba, y agregó también que el 45% de los refugiados son hombres. Cerca de 26.000 sursudaneses han cruzado la frontera hacia Kenia. A pesar de ser un número relativamente bajo, su presencia ha empujado el campamento de Kakuma más allá de su capacidad de 150.000 personas. “Por lo tanto, estamos negociando sitios adicionales, pero entretanto hemos recurrido al uso de algunos espacios verdes para alojar a los refugiados recién llegados”, dijo Lejeune-Kaba. Al igual que en los otros países vecinos, muchos sursudaneses están llegando a Kenia desnutridos. En Kakuma, el ACNUR tiene previsto ampliar un programa de alimentación general para niños de hasta 59 meses de edad, a diferencia del límite actual de 23 meses.
Gracias a la Voluntaria En Línea María Gabriela Miño Martos por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.

http://www.desastres.org

La sangrienta lucha por las zonas de pastoreo africanas

Las recientes masacres pastoralistas al norte de Nigeria vuelven a demostrar la capital lucha por las reservas naturales que sufre el continente africano. Según testigos presenciales, el pasado martes, decenas de atacantes (la mayoría, pastores de etnia fulani) iniciaban un asedio a diferentes localidades del estado de Katsina. La ola de violencia finalmente culminaría un día después bajo un mortal balance: hasta 113 fallecidos , según el último recuento de víctimas. El origen de este reguero de sangre se enmarca, presuntamente, en una venganza contra la población local por las últimas detenciones contra ladrones de ganado. A ella se habría unido la reciente visita a la región del presidente, Goodluck Jonathan, que contribuyó a que la mayoría de localidades atacadas (como Kurar Mota o Maigora) no contaran con suficientes efectivos militares para garantizar su defensa

No obstante, en los últimos tiempos, los enfrentamientos entre pastores de la etnia fulani (musulmanes) y los agricultores berom (cristianos y animistas) son una nota ciertamente habitual en Nigeria, ya que el modo de vida de estas comunidades está influenciada de forma capital por el acceso a los acuíferos.

Pese a que se trata de una lucha por la posesión de la tierra que nada tiene que ver con ninguna yihad global, grupos integristas como Boko Haram avivan un conflicto religioso y tribal que, desde 1999, ha dejado 12.000 muertos al noreste del país.

Un caso similar al de Sudán del Sur, donde los combates entre los lou nuer y los murle por el control de las cabezas de ganado dejaron, solo en 2011, más de 4.000 muertos principalmente en los Estados de Jonglei y Upper Nile (“curiosamente” en disputa con su vecino norteño).

Marginación política “La lucha por el agua y las zonas de pastoreo sigue siendo el motor primordial de los conflictos regionales”, advertía en 2009 el “think-tank” británico Overseas Development Institute, quien denunciaba la marginación política que sufren estas comunidades en el Cuerno de África.

En este sentido, en 2012, un informe de la organización Grain denunciaba la lucha abierta por un elemento que resulta cada vez más preciado: el agua. Ese mismo año, 42 policías fallecían en Kenia tras una emboscada de ladrones de ganado. La matanza se produjo cuando miembros de la comunidad turkana robaron ganado a los samburu, lo que desató una (a la postre mortal) operación policial en la región de Suguta.

Y no parece una excepción. En 2030, el 47 por ciento de la población mundial vivirá en áreas de alta conflictividad hídrica , de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo.

Siguiendo esta tendencia, un reciente estudio de la Universidad de Virginia y la Universidad Politécnica de Milán denunciaba cómo el fenómeno de acaparamiento de agua se ha intensificado en el últimos cuatro años debido, en gran parte, al aumento en 2007-08 del precio de los alimentos.

“En menos de una década, las tasas de la tierra y el acaparamiento de agua han aumentado dramáticamente”, reconocía Paolo D’Odorico, coautor del estudio.

http://www.entornointeligente.com

La FAO urge a los Gobiernos a cooperar en materia de agua y desperdicio de alimentos

Los gobiernos de Oriente Próximo y el Norte de África finalizaron una reunión de cinco días sobre los retos regionales de seguridad alimentaria con el compromiso de una mayor cooperación para hacer frente a cuestiones cruciales como la gestión del agua y el desperdicio de alimentos y lograr que las comunidades rurales sean más resilientes.

En un informe final, la 32ª Conferencia Regional de la FAO para Oriente Próximo y el Norte de África aprobó tres propuestas clave presentadas en el curso de este encuentro.

La primera es un marco estratégico regional para que los países colaboren en la mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición.

En la actualidad, el número de personas subalimentadas en los 19 países de la región sigue siendo alto, con cerca de 43,7 millones, lo que supone el 10 por ciento de la población.

Reducir esta cifra en un contexto de crecimiento demográfico, creciente escasez de recursos naturales y cambio climático, será necesaria una cooperación intergubernamental mucho más estrecha.

El marco aprobado hoy pide a los gobiernos que trabajen juntos para hacer frente al escaso crecimiento de la productividad a través de una mayor inversión en investigación y desarrollo; mejoras en la eficiencia de la cadena de suministro que reduzcan la exposición a la volatilidad del mercado y otros vaivenes, y el fortalecimiento de las redes de seguridad y programas de educación nutricional.

Otro instrumento considerado por el marco estratégico es la creación de reservas regionales de cereales para ayudar a compensar los picos de los precios de los productos básicos.

“En el mundo globalizado de hoy, no podemos tener seguridad alimentaria solamente en un país. Tenemos que trabajar juntos. Existe ese compromiso de parte de todos nosotros. Y esa es la base que necesitamos para construir un mundo con seguridad alimentaria”, señaló el Director general de la FAO, José Graziano da Silva, al intervenir en la clausura de la conferencia.

Cooperación reforzada sobre agua y el desperdicio de alimentos

Además del marco estratégico, el grupo también dio luz verde a la ampliación de la Iniciativa regional de la FAO sobre la escasez de agua, que pasa de seis países piloto a toda la región. Con esta iniciativa, los países se concentrarán en mejorar sus prácticas de gestión del agua a nivel nacional, al tiempo que trabajarán en estrecha colaboración transfronteriza para desarrollar una estrategia de colaboración para la gestión de este importante recurso natural.

La disponibilidad de agua dulce per cápita en la región se ha reducido en dos tercios en los últimos 40 años y se prevé que disminuya en un 50 por ciento en los próximos 35 años, si las tendencias actuales de crecimiento demográfico y los patrones de consumo se mantienen. Actualmente, la agricultura utiliza el 85 por ciento del suministro de agua dulce disponible en la región.

La conferencia aprobó igualmente una iniciativa regional destinada a reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos. La región de Oriente Próximo y el Norte de África depende de las importaciones para satisfacer más del 50 por ciento de sus necesidades alimentarias, sin embargo, se pierden hasta un tercio de los alimentos que produce e importa.

Prioridades de la FAO

La conferencia pidió a la Organización que centre sus esfuerzos en ayudar a los países a abordar tres cuestiones prioritarias: escasez de agua, creación de resiliencia para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición, y apoyo a la agricultura en pequeña escala.

El presupuesto de la FAO para las actividades en Oriente Próximo y el Norte de África para el período 2014-2015 asciende a 45,8 millones de dólares EEUU, al que se suman contribuciones voluntarias por un total de 95,5 millones.

Los países participantes en la conferencia regional reconocieron la necesidad de movilizar recursos adicionales en apoyo a la seguridad alimentaria y nutricional, incluyendo la cooperación y alianzas Sur-Sur, así como a través de un nuevo Fondo fiduciario regional solidario de la FAO que se ha establecido con una contribución inicial 2 millones de dólares del gobierno de Irak.

A la conferencia de esta semana asistieron más de 160 delegados -entre ellos 11 ministros- de 21 países miembros de la FAO del Grupo Regional de Oriente Próximo, así como representantes de la sociedad civil, el sector privado, otras organizaciones de la ONU y de países observadores.

Las conferencias regionales -el principal órgano de gobierno de la FAO a nivel regional- son esenciales para garantizar la eficacia de la labor de la Organización sobre el terreno y juegan un papel fundamental a la hora de definir sus prioridades de trabajo.

http://www.iagua.es

50 mil niños somalíes en el umbral de la muerte

El representante especial adjunto de las Naciones Unidas para Somalia, Philippe Lazzarini, además de alertar sobre este caso, sostuvo que los indicadores de salud en Somalia son aún más graves que los de Sudán del Sur o la República Centroafricana, que desde hace varios meses sufren conflictos mortales.

(26.02.2014) El enviado de la ONU en el país africano manifestó que actualmente en Somalia casi 2,9 millones de personas urgen ayuda para salvar su vida, por lo cual, el organismo mundial necesita un crédito de 933 millones de dólares para lanzar sus operaciones de asistencia en 2014.

Entre tanto, el presidente somalí, Hasan Sheij Mohamud, pidió el lunes a la comunidad internacional cumplir con la prometida ayuda humanitaria de 2,4 millones de dólares que el “pueblo esperaba con grandes esperanzas”.

Somalia vive una ola de violencia desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Siad Barre, hecho que dio lugar al surgimiento de disímiles contiendas tribales y bandas de delincuentes armados.

Actualmente, cientos de miles de refugiados somalíes que huyeron de la sequía y la hambruna, pasan la vida en campamentos en Mogadiscio, capital, y sobreviven con las ayudas humanitarias.   http://hispantv.com